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ALTERNATIVA: Qué contrastes

ALTERNATIVA: Qué contrastes

Qué contrastes

Por Gustavo Mares

 

Han pasado ocho días de aquel terrible suceso, el temblor. Una semana que ha hecho afianzar más mi admiración por la fiesta brava y todos sus integrantes.

Tras el sismo, este reportero tuvo la oportunidad de atestiguar el importante esfuerzo que hizo TauroPlaza México, que abrió las puertas del coso grande para fungir como centro de acopio.

La iniciativa tuvo tal repercusión en todos los niveles de la sociedad, que a menos de una semana ya había enviado alrededor de 250 toneladas de ayuda.

Había ahí en la México ganaderos, toreros, subalternos y empresarios ‘jalando parejo’ sin distinción de jerarquías.

Una historia -como muchas otras de toreros que se ‘pusieron el overol’ para trabajar en pro de los damnificados- fue la del diestro Arturo Saldívar. Torero que sin hacer ruido en las redes sociales manejó su camioneta de Aguascalientes a la Ciudad de México, repleta de herramienta que él mismo pagó.

Arribó ya entrada la noche a la plaza grande y comenzó a llenar tráilers con la ayuda que había llegado a lo largo del día. De madrugada, por las inmediaciones de la colonia Roma, solicitaron ayuda y la brigada de la Plaza México, en la que se incorporó Saldívar fue para allá.

Apenas quería el sol asomarse, regresó la brigada al coso grande, que no cerró sus puertas, y Saldívar haciendo acopio de la fortaleza que atesora como torero, no dudó en trasladarse en su camioneta al estado de Morelos, donde continuó su ayuda en las labores de rescate.

Nadie se enteró, a nadie le dijo. Pero vale la pena mencionarlo porque lo que hizo el torero es una muestra de lo que realizó la familia taurina desde diversos frentes. Así como él, muchos otros profesionales del medio taurino colaboraron con su esfuerzo en pro de la terrible situación que se vive.

En contra parte, muchos antis a través de las redes sociales, sólo se dedicaron a denostar el esfuerzo de la Plaza México, pero no hicieron más. Sólo criticar y exhibir su pobre calidad moral.

Hubo en las redes sociales un texto que habla del fanatismo que se vive hogaño con la onda animalista. En memes sensibleros aparece un pastor alemán y un texto que dice: ‘No morí rescatando, me mataron adiestrándome para arriesgar mi vida contra mi voluntad para fines humanos’. Increíble pero cierto.

Importante es señalar que poco a poco, han sido los propios antis, con su violencia y sus argumentos mentirosos, los que han ido abriendo los ojos de la sociedad en relación al tema de las corridas de toros.  Ahora tocó el turno a los rescatistas. Quizá otro día serán los acuarios, las pollerías, las carnicerías y así sucesivamente.

En lo personal, me quedo con la actitud de los taurinos que sin pensarlo dos veces ‘echaron pa’ lante’ en estos duros momentos. Criticar, desde la comodidad de un sillón, es muy fácil. Ponerse el overol para trabajar, no lo hace cualquiera.

Seguramente el apoyo generado por la causa taurina continuará en las próximas semanas. Por lo pronto, poco a poco levantan la mano empresas que organizan festejos a beneficio de los damnificados.

Para finalizar, la pregunta de la semana: ¿Qué torero tiene en su representante a su más acérrimo enemigo?