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Buscan presentar la tauromaquia ante la UNESCO

Buscan presentar la tauromaquia ante la UNESCO

 

MADRID, España. 31 de mayo. BOLETÍN DE PRENSA.- Ciudad Toro en España se convirtió en la primera población en el mundo en declarar la fiesta brava como Patrimonio Cultura e Inmaterial, razón por la cual, alcalde Jesús Sedano, invitó a la entidad en formación llamada Tauromaquia Mexicana del Siglo XXI a llevar a cabo un hermanamiento.

Tauromaquia Mexicana del Siglo XXI está encabezada por el abogado Jorge Espinosa de los Monteros y cuenta con el impulso de toreros, ganaderos, empresarios y otras agrupaciones afines en

México. En ese sentido, la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia que encabeza el ganadero Manuel Fernando Sescosse, tuvo amplia representación en el evento que se llevó a cabo en el ayuntamiento de Zamora, España.

Ante la hospitalidad del alcalde Jesús Sedano, los participantes fueron recibidos con los máximos honores en la Casa Consistorial donde se celebraron con gran éxito los trabajos en los que se refrendó el compromiso de ambos países por seguir encaminando los esfuerzos para que la fiesta brava sea nombrada Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad, dando así la certeza jurídica para defender el espectáculo de cultura y tradición.

Esta mesa de trabajo reunió al teniente del alcalde y diputado provinciano José Luis Prieto, William Cárdenas, de la Asociación Internacional de Tauromaquia, a Francisco Pérez-Moro en representación del Foro Taurino de Zamora, además de otros ganaderos mexicanos como José María Arturo Huerta-

Cabe señalar que Tauromaquia Mexicana del Siglo XXI es un ambicioso proyecto que busca en impulsar a la fiesta de los toros en tierra mexicanas a través de las actuales herramientas de la comunicación como lo son las redes sociales.

Los sectores participantes coincidieron en la importancia de la certeza jurídica que debe existir para que el espectáculo pueda seguir sustentándose sin el peligro de las prohibiciones, sentando así las bases de que el apoyo hacía la fiesta no debe sólo surgir de los protagonistas como toreros, empresarios o ganaderos, sino que los aficionados, peñas taurinas, y otros sectores que tienen un vínculo con las corridas de toros deben sumarse a las organizaciones o movimientos debidamente constituidos que buscan ir más allá y darle el blindaje que se requiere ante la UNESCO.

Durante su intervención, Manuel Sescosse explicó que a través de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia que tiene como socios a 271 ganaderías del campo mexicano, se siguen creando esquemas de trabajo que puedan redituar en que la ley fije con claridad que las corridas de toros son una actividad licita de derecho constitucional. Detalló que en México se realizan más de mil festejos taurinos al año entre festivales, novilladas, y corridas de toros, lo que confirma que “la fiesta sigue activa y que la hemos adoptado como nuestra”.

Asimismo expresó su beneplácito por los estados de México en donde la fiesta brava se ha declarado como Patrimonio Cultural e Inmaterial, aunque dijo hace falta agrupar a todos los sectores, de ahí el surgimiento de Tauromaquia Mexicana del Siglo XXI que agrupa a todos los interesados en la tauromaquia “donde las

instituciones formales como empresarios taurinos, ganaderos, subalternos, toreros, círculos taurinos, medios de comunicación, necesitamos demostrar unidad para poder tener una mejor recepción en el ordenamiento legal. Es un trabajo de convencimiento, de esfuerzos para que vean que tenemos la razón”.

En su intervención Williams Cárdenas Rubio, de la Asociación Internacional de Tauromaquia, órgano que ha impulsado y respaldado el nombramiento de Patrimonio Cultural e Inmaterial desde Ciudad Toro hasta las más de 4 mil que existen en la actualidad, reconoció el esfuerzo y destacó la organización de México ante esta panorámica de blindar y defender la fiesta brava. Además expresó su apoyo por encaminar a ambas naciones ante un proyecto único que es la búsqueda del Patrimonio Cultural de la Humanidad, proceso en el que tanto México, España, y otros países como Venezuela y Colombia, deberán trabajar para que se logre llegar a la UNESCO con la solidez de un proyecto jurídico y legal.

“Favorables han resultado estos trabajos para ambas delegaciones, de México decir que nos quedamos con experiencias ganadas, con enseñanzas jurídicas prácticas de difusión, considero este encuentro una misión cumplida. Reitero que es nuestra responsabilidad promover la fiesta brava, y difundirla con argumentos para que la actividad taurina siga floreciendo, y esto pueda llegar a más personas que puedan enamorarse de los toros”, apuntó Williams.

Terminadas las primeras jornadas de trabajo, se realizó un receso en el que los participantes recorrieron las calles de Ciudad Toro, admirando sus pintorescos rincones, y sobre todo gozando de la hospitalidad de sus habitantes, para después regresar a la Casa Consistorial para celebrar ante una gran asistencia de público la presentación del libro “Vida y obra del toro de lidia” escrito por José Carlos Arévalo.

Posteriormente en la mesa de análisis que fue moderado por la periodista Ana Pedrero, y que contó con la presencia de los ganaderos mexicanos Manuel Sescosse, José María Arturo Huerta, y Victorino Martín del Río, quienes hablaron de sus diversas experiencias como criadores de toros de lidia. Fue el ganadero español propietario de uno de los hierros más importantes, agradeció a sus colegas mexicanos la oportunidad de reunirse.

“Es un honor compartir con el presidente de los ganaderos mexicanos, recuerdo que fui a México en el año de 1993 para participar en el Congreso Mundial de Ganaderos y la verdad es que me encontré con un país ganadero y con una tauromaquia propia con un origen de Saltillo, que nuestra ganadería es una rama que deriva también de ese encaste. México es un país enriquecido y por ello es un honor estar aquí porque considero que la cría del toro bravo es apasionante, es una forma de vida, es casi un celibato porque tienes que renunciar a muchas cosas; el toro no entiende de fines de semana o fiestas de guardar, la ganadearía es celosa, es muy exigente para que las cosas salgan medio regular, pero al mismo tiempo es apasionante, los ganaderos no nos cambiamos por nadie”, afirmó.

De esta manera concluyó un día provechoso para ambos países, para ambas culturas que siguen hermanadas por el amor y la pasión a la fiesta brava, al toro de lidia y a un espectáculo que sigue más vivo que nunca.