Inicio » Viejo gruñón » ¿Charra?, no… ¡Charrísima!
¿Charra?, no… ¡Charrísima!

¿Charra?, no… ¡Charrísima!

 

* Los comentarios aquí vertidos son responsabilidad única de su autor y no reflejan forzosamente la posición editorial de este portal

Monterrey, Nuevo León, 26 de junio de 2017

 

Aunque muchos ‘daban de brincos’ porque no me habían leído por estos lares, no se crean que ya me desaparecí del mapa. Lo que sucede es que estaba medianamente ‘enclaustrado’ porque estos meses baja considerablemente la actividad taurina.

No están para saberlo, ni yo para contarlo, pero por el cumpleaños de mi nieta Emilia tengo ya dos semanas en la capital de Nuevo León. No les voy a platicar lo rico que he comido y lo bien que me la he pasado.

Les voy a decir qué es lo que me hizo reflexionar para ‘aporrear’ hoy el teclado, como decía un antiguo jefe de información en el desaparecido diario El Nacional.

Hace unas semanas anunciaron aquí en el norte del país, una corrida con Javier Conde, Alfredo Ferriño y Alberto Galindo ‘El Geno’. No recuerdo la procedencia del ganado. Pero hubo problemas de escritorio que llevaron a la Asociación Nacional de Matadores, Novillos y Rejoneadores y la Unión de Subalternos, a vetar el coso por adeudos anteriores. Más tarde los ganaderos se sumarían a la causa.

No voy a desglosar si uno u otro bando tiene razón. Hay reglamentos y estatutos que se tienen que hacer valer por el bien de las agrupaciones y del público.

Pues bien, el torero Javier Conde se salió del cartel y los dos diestros, regiomontanos por cierto, decidieron ‘echar pa’ lante’ pero súbitamente decidieron posponer ese festejo a la próxima semana por lesión de uno de ellos.

El festejo, supuestamente, se aplazó para el fin de semana que recién pasó. Por eso decidí quedarme unos días más por estos lares. La familia de mi hija, buena comida, buena bebida y toros. Sonaba tentador.

Pero resulta que hubo todo, menos fiesta brava y es que, cuando nos disponíamos a ir a Cadereyta para este mano a mano que pomposamente se llamó ‘Del Desafío’ se supo que se suspendería hasta nuevo aviso.

Y fue todo como un balde de agua fría. Desde un inicio, cuando la primera suspensión mi experiencia me hizo pensar que de ahí no pasaría. Pero pudo más mi ilusión de aficionado, que una vez más se volvió a estrellar. ‘Te lo dije’ diría mi amigo el Contador Kanchi, quien decidió ‘cortarse la coleta’ como aficionado luego de muchas decepciones.

Días después surgió la versión de que el festejo se daría en mano a mano y ahí voy yo de iluso nuevamente a creerles.

Parece que el hecho de querer dar la corrida, aún sin el aval de las agrupaciones de toreros, subalternos y ganaderos,  es más una especie de ‘berrinche’. Los organizadores se empecinan en hacer un espectáculo carente de profesionalismo, con cuadrillas independientes y todo al aventón. Improvisado.

Quizá los participantes puedan pensar que con eso ‘le dan en la torre’ a las agrupaciones, pero no. Lo único que hacen es vapulear a la fiesta brava y a la afición, esa que cada día se aleja más de las plazas por la falta de profesionalismo de muchos de los participantes.

El haberse empeñado en anunciar la ‘Corrida del Desafío’ una segunda vez parece más la pataleta de un niño malcriado que quiere desobedecer.

Anunciaron este festejo en mano a mano en la modalidad de Festejo Charro. Inocentemente pensé que los participantes actuarían a la usanza charra mexicana pero ahora pienso que tal vez en el título de la corrida llevaba implícita la manera en que se organizaría la función que cada día se ve más lejana pueda llevarse a cabo. Una corrida charra, charrísima…. Pobre fiesta brava.