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Columna ALTERNATIVA: Desinterés, leyes y carne

Columna ALTERNATIVA: Desinterés, leyes y carne

Desinterés, leyes y carne

Por Gustavo MARES

 

La semana pasada, el Congreso del Estado de Veracruz aprobó cambios a la Ley Estatal de Protección a los Animales, para que se permita la celebración de corridas de toros, carreras de caballos y peleas de gallos, entre otras actividades.

La ley que se promulgó durante el gobierno de Javier Duarte sólo duró ocho meses. Con la entrada de Miguel Angel Yunes se reformó con la intención de salvaguardar las fuentes de empleo que generan.

Los políticos que defendieron ‘a capa y espada’ la celebración de dichos espectáculos comprendieron la importancia de esas actividades en la vida económica del país. Renglón aparte merece el hecho de que son actividades con un importante arraigo cultural.

Sin embargo, llama la atención que entre los profesionales taurinos el hecho pasó de noche.

Los medios hicieron poco eco de la noticia. Los profesionales no se molestaron en pronunciarse al respecto ni siquiera en redes sociales, donde no se cansan de subir fotos con nulo contenido taurino.

Es como si ese gran logro, que además sienta un precedente importante no interesara, cuando debería haber ocupado importantes espacios noticiosos y en cualquier espacio o muro taurino. Pero no.

En España, semanas antes, las autoridades de Baleares implementaron leyes que impiden la celebración de festejos taurinos. Al igual que en este lado del planeta, allá la indiferencia de los profesionales se impuso.

Caso aparte el del francés Sebastián Castella, quien publicó en las redes sociales un mensaje contundente y directo, que da cuenta de la moda animalista. ‘Hoy vinieron por mí, que soy torero, pero mañana te perseguirán a ti, que eres carnicero, o pescadero, o criador de gallinas. ¡Luchemos por la Libertad!, ¡por la conciencia sin doble moral!’.

Pocas pero certeras palabras las del torero galo. Y es que no hace falta ser un erudito en la materia para darse cuenta que la onda animalista viene respaldada por el gran  negocio que representa. Un perro de casa, hoy día, genera los mismos gastos que un bebé. Doctores, comida, ropa, vitaminas, juguetes. Es un negociazo. No es saludable ‘humanizar’ animales pero genera mucho dinero.

Ahora que quieren ‘satanizar’ a los que gustan de comer un buen trozo de filete al carbón, prestigiadas universidades como la de Harvard han sacado a la luz pública importantes estudios en los que dan cuenta de la relevancia del consumo de carne a lo largo de la historia de la humanidad.

El estudio echa por tierra la teoría de asociaciones animalistas como PETA, que quieren convertir a todos al veganismo, alegando sin sustento que el ser humano siempre ha sido vegetariano. El estudio de Harvard señala que la incorporación de proteínas animales a la dieta es uno de los factores que nos ayudó a evolucionar en lo que somos actualmente. Agregan que hace dos y medio millones de años los homínidos utilizaban sencillos utensilios con los que podían cortar y consumir carne.

El estudio señala que la carne en la dieta de especies como el Australopithecus permitió reducir el tamaño de la mandíbula, lo que tuvo efectos beneficiosos a la hora de mantener la cabeza más erguida al tiempo de hacer más sencillos los mecanismos del habla. Subrayan que comer carne ayudó a desarrollar el cerebro, órgano cuya demanda energética es constante y elevada.

El estudio es categórico al descartar la falsa idea de que el ser humano es biológicamente vegetariano.

Temas a favor de la fiesta brava hay muchos. Pero pocos se atreven a explotarlos, quizá muchas de las veces por cuestiones de ego. Qué lamentable.

Para finalizar, la pregunta de la semana: ¿Qué novillero mexicano podría tomar la alternativa de manos de un torero peruano, aquí en nuestro país?