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Columna Alternativa: GESTAS DE TOREROS

Columna Alternativa: GESTAS DE TOREROS

Gestas de toreros

Por Gustavo MARES

Las imágenes de la cornada en el cuello que sufrió el diestro Arturo Macías le dieron la vuelta al mundo. Y no es para menos.

Hogaño, cuando la cultura del ‘fast-food’ y las ‘relaciones cibernéticas’ se imponen, resulta extraño para muchas personas la apasionada entrega que demostró Macías, quien pese a tener ese terrible tajo en el cuello salió a torear bajo su responsabilidad. No le importó nada, ni siquiera su vida misma, pero no  quería pasar desapercibido en el ruedo de su tierra natal.

Una entrega total que pocas veces se aprecia en la vida real, pues es más habitual de los filmes hollywoodenses, pero esa entrega es, en los hombres que visten de luces, algo normal.

Es impresionante la pasión que los hombres que se enfundan en un traje de luces demuestran en el ruedo.

Los colegas que atestiguaron la gesta heroica de Macías en la monumental de Agüitas quedaron impresionados. Muchos, como el maestro Adiel Armando Bolio, a quien le ha tocado cubrir cornadas muy graves, confesaba: ‘Podrá gustar o no, pero nadie puede negar que tiene una raza y un valor como pocos’. Y vaya que del toreo y sus entresijos, el jefe de deportes del periódico El Sol del Centro, sabe un rato.

Tras la demostración de Arturo Macías, llegaron a la mente de este reportero muchas otras gestas de toreros que, a diferencia del aguascalentense, poco conocidas son.

Una de estas es del maestro hidalguense Jorge Gutiérrez. Una tarde en la Plaza México cayó herido por el primero de su lote, que le pegó una cornada en el muslo. Ahí en la enfermería le pidió al doctor Rafael Vázquez Bayod que lo operara para que le permitiera salir a lidiar a su segundo. Y así lo hizo. Pocas personas se enteraron. Así era el ‘Coloso de Tula’, de eso no le gustaba hablar.

Una cosa lleva a otra. Como entre toreros todo se sabe, la gesta del hidalguense no pasó inadvertida y poco tiempo después, quien cayó herido fue el tlaxcalteca Rafael Ortega, quien quiso hacer lo mismo que el hidalguense solamente que, tras revisarlo, Rafael Vázquez Bayod, Jefe de los Servicios Médicos de la Plaza México, se lo impidió.

Solamente los hombres que visten de luces conocen la verdadera respuesta del por qué arriesgan la vida a tal grado en aras de su profesión, una actividad en la que la tragedia puede llegar, cuando uno menos lo imagina.

Es por eso, que cada vez que este reportero acude a una plaza de toros, independientemente del festejo que se trate, valora todo lo que sucede en el ruedo porque es tan real como la vida o la muerte.

Para finalizar, la pregunta de la semana: ¿Qué juez de plaza ganó una demanda, después que le negó una oreja al madrileño Julián López ‘El Juli’?

Comentarios y sí respondo, www.torosyfaenas.com