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Columna ALTERNATIVA: Hacen falta ‘Chilolines’

Columna ALTERNATIVA: Hacen falta ‘Chilolines’

Hacen falta ‘Chilolines’

Por Gustavo Mares

Cuando este reportero comenzó a cubrir la fuente, hace 24 años, la escena taurina era muy distinta a como es ahora.

Los apoderados eran pieza fundamental en las negociaciones y los toreros sabían que una buena tarde podía significar más dinero para su siguiente comparecencia en la plaza del éxito.

En cuanto a la celebración de festejos había ‘para dar y regalar’. Novilladas y corridas de toros se celebraban en diversos frentes con buenas entradas.

En este marco  había un empresario que daba gran cantidad de festejos en provincia, muchos en pueblitos olvidados por las principales figuras. Tenía muy bien estructurado el negocio, cuyos entresijos conocía a la perfección pues antes de arriesgar su dinero en la promoción de este tipo de festejos, apostaba la vida vestido de luces como matador de toros. Su nombre, José Antonio González ‘Chilolín’.

En el medio reporteril, ‘Chilolín’ dividía opiniones. Muchos puristas querían ‘quemarlo en leña verde’. Otros preferían mantenerse al margen.

Un día llegó el momento de cubrir una conferencia suya.

La cita fue en el hoy desaparecido Restaurante El Taquito de las calles de Holbein, propiedad del gran Marcos Guillén.

Anunciaría un mano a mano de feria en el Estado de México. En el cartel, un torero de arte que solía aparecer constantemente en televisión y un diestro muy castigado por los toros. Combinación de contrastes.

Antes de arribar al lugar de la cita, este reportero se hizo a la idea de no crearse un juicio por adelantado.

Primera sorpresa. El empresario mandó a adornar el restaurante con gran cantidad de papel picado de colores, con figuras mexicanas y el nombre de la población.

Además, tapizó el lugar con los afiches que daban cuenta del festejo. No era algo elegante pero sí era algo que invitaba al festejo, aunque fuera por curiosidad.

Palabras más, palabras menos, los carteles rezaban: ‘Damas vengan a ver al galán de la televisión ¿saldrá vivo de la plaza? Caballeros no se pierdan al torero que espanta de valiente’. Sui géneris pero efectiva.  El festejo fue un éxito.

Pasó el tiempo y ‘Chilolín’ llegó a la gerencia de la plaza grande. Estuvo poco tiempo al frente pero durante su gestión, al lado de su compadre el matador de toros Curro Leal, hizo cosas positivas entre ellas -y la que quizá menos se le ha valorado-, ‘resucitar’ una carrera que estaba por apagarse, la del diestro tlaxcalteca Rodolfo Rodríguez ‘El Pana’.

‘Chilolín’ tuvo la sensibilidad de programar al de Apizaco con toros de ‘arte’, no con toros para la ‘guerra’ y ahí, como el Ave Fénix, resurgió ‘El Pana’. No tenía miedo de arriesgar. A veces ganó, otras perdió.

Hoy, cuando la oferta de carteles en las ferias y escenarios de la mayoría de nuestro país es repetitiva y muchas veces hasta carente de ‘sabor’, se añora la figura de este empresario que no tenía empacho en programar combinaciones quizá descabelladas, pero en las que siempre supo escuchar a los aficionados para darles lo que querían.

Para finalizar, la pregunta de la semana: ¿Qué agrupación de profesionales taurinos pretende bajar el costo de su cuota de inscripción para atraer nuevos socios?