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Columna ALTERNATIVA: Pierde Kilataje

Columna ALTERNATIVA: Pierde Kilataje

Pierde kilataje

Por Gustavo Mares

 

Concluyó la Feria de San Marcos, la más importante de nuestro país. El serial en la tierra de la gente buena fue elevado en 1958 al rango de Nacional por el Presidente Adolfo López Mateos. A diferencia del serial anterior, el de este año fue mejor en términos generales.

Dentro de la feria sanmarqueña se llevó a cabo el festejo por la Oreja de Oro, a beneficio de la Asociación Nacional de Matadores de Toros, trofeo que sería para el español Román Collado. La entrada para este festejo, que anteriormente generaba mucha expectación, fue pobre.

A principios de la década de los 90, cuando al frente de la asociación de toreros estaba el diestro en retiro Alfredo Leal se anunció con ‘bombo y platillo’ que, tras superar problemas de índole legal, la agrupación había recobrado los derechos del trofeo áureo.

En ese momento y durante muchos años, la celebración de la corrida por la Oreja de Oro constituía por sí misma todo un acontecimiento. Era un trofeo que disputaban los toreros que habían triunfado a lo largo de la temporada y en el que también tenían cabida las figuras que pedían verse anunciadas para apoyar a su asociación.

Lucir la Oreja de Oro en la vitrina, revestía para el torero un prestigiado galardón. En la época actual, muchos ‘coletudos’ le hacen el ‘feo’ a torear gratis a beneficio de su agrupación y si lo hacen ponen muchas condiciones.

Era tal la euforia por la Oreja de Oro y la relevancia de su celebración en aquellas épocas, que las filas novilleriles contagiadas por el mismo ambiente disputaban la Oreja de Plata con entradas espectaculares.

Una de estas tardes, por citar alguna, en octubre de 1993, cuando el entonces novillero Adrián Flores cuajó en la Plaza México una faena emocionante y alegre con ‘Jordi’, bonito berrendo en negro, de la ganadería de La Gloria, que sería indultado. Aquel día el coso registró una muy buena entrada en la que casi se agotó el numerado.

Artistas y personalidades del ‘Jet Set’ se dejaban ver en los tendidos durante la disputa de estos trofeos metálicos.

Nada que ver con la entrada de la semana pasada en Agüitas.

Hoy la corrida por la Oreja de Oro es un festejo más dentro de la ‘cartelería’. Se anuncia a la par del resto de las combinaciones sin dejar oportunidad a que repitan los triunfadores del serial. Una combinación preestablecida más.

Ante la opinión pública y medios en general, el festejo por el dorado  trofeo pasa actualmente casi inadvertido.

Antaño con la celebración de esta corrida pro agrupación se generaban buenos ingresos para el gremio de los toreros. Hoy se antoja difícil que haya ganancias con las flojas entradas que registran estas corridas.

Poco a poco la Corrida por la Oreja de Oro a beneficio de la Asociación Nacional de Matadores ha ido perdiendo importancia y trascendencia… dirían los poetas, kilataje.

Si la fórmula por la Oreja de Oro tal y como ahora se conoce ya resulta obsoleta para generar buenas entradas y un beneficio real para la Asociación de Matadores, que preside el michoacano Francisco Dóddoli, habría que buscar nuevas formas de potenciar este tipo de festejos. Hay que renovarse o morir, dicen.

Para finalizar, la pregunta de la semana: ¿Qué novillero tomará la alternativa en la Feria de Zacatecas, a celebrarse en septiembre?