NOTICIAS DESTACADAS
Inicio / Columna alternativa / Columna Alternativa: Renovación e información
Columna Alternativa: Renovación e información

Columna Alternativa: Renovación e información

Renovación e información

Por Gustavo Mares

Las palabras del ganadero queretano Julián Hamdan, en torno a la urgente necesidad de que la fiesta brava se adapte a la época actual, son una fuerte llamada de atención para que esta manifestación cultural se mantenga viva por muchos años.

Preocupa que las nuevas generaciones, influenciadas por las redes sociales, no vean más allá de lo que los antis quieren mostrar. En ese terreno, los que amamos la tauromaquia, vamos atrás. Quizá por nuestra pasividad o tal vez porque esperamos que alguien más haga el trabajo por nosotros. Los antis, a gritos y sombrerazos, han llamado más la atención que los amantes de la tauromaquia.

Completamente convencido de la necesidad de adecuar la fiesta brava al nuevo milenio es también importante que los medios de comunicación y los profesionales del toreo transmitan a las grandes masas información fidedigna de todo lo que rodea a la tauromaquia.

Y para muestra, un botón, la historia de un antitaurino ‘de closet’, que repetía, como artículo de fe, todo lo que llegó a escuchar en contra de las corridas de toros. Un día, por esas cosas del destino, tuvo la oportunidad de acudir a la Plaza México.

Aquel día se despedía el maestro Curro Rivera en un cartelazo al lado de José Ortega Cano y Miguel Espinosa ‘Armillita Chico’.

Su primera impresión al entrar en la plaza fue de asombro, porque había en el ruedo un gran adorno floral que decía: ‘Maestro, que Dios lo bendiga’.

¿Cómo era posible que un espectáculo público se hablara con tal fervor así? El festejo comenzó y fue impresionante. Salió el toro y no había trucos ni nada. Era algo tan simple y complejo al mismo tiempo, un animal imponente dispuesto a matar a cualquier osado, y frente a él, un ser humano que ayudado apenas por un pedazo de tela burlaba sus embestidas.

El tema le interesó de tal manera que ‘devoró’ libros y todas las publicaciones taurinas que pudo conseguir. Reconoció que lo que vio aquel día fue una representación misma de la vida, porque un tigre, por ejemplo, no es cruel por cazar un venado para comérselo, simplemente es, así sin adjetivos.

Poco a poco se adentró en materia taurina y reconoció que más del noventa por ciento de los argumentos antis son mentiras, sólo desinforman, pero hacen mucho daño.

El tiempo siguió su marcha y ese ‘anti de clóset’, que cursaba la carrera de periodismo encontró en el noble oficio reporteril y la tauromaquia, el sentido de su vida. Ese anti es quien esto suscribe.

Una adecuación a la reglamentación taurina, sin que la tauromaquia pierda su esencia, como lo propone el ganadero Julián Hamdan, podría ser punta de lanza para salvaguardar la existencia del arte que nos apasiona, y si esa renovación viene acompañada por información veraz sobre la tauromaquia sería todavía mejor.

Para finalizar, la pregunta de la semana: ¿Qué cambios propondría usted para mantener vigente la fiesta brava?