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Defensa de la Fiesta Brava en Tamaulipas

Defensa de la Fiesta Brava en Tamaulipas

 

Por: ADIEL ARMANDO BOLIO

Dirigida a todos los aficionados a la Fiesta Brava y a los antitaurinos de la República Mexicana y en especial a los de Reynosa, Tamaulipas, el empresario taurino, licenciado Mario García Rojas del Pozo ha hecho pública la siguiente carta en defensa de la Fiesta de los Toros. Este es el documento:

“En últimos días se ha acentuado el tema de la famosa prohibición de las corridas de toros a lo cual vale la pena hacer algunas reflexiones:

La Fiesta de los Toros se remonta a muchos cientos de años atrás, desde la llegada de Hernán Cortés, cuando trajo los primeros toros bravos al continente. Forma parte de la historia y la génesis de nuestro país y nuestra sociedad puesto que ha aportado sin número de impactos en la vida social en su creación, desarrollo y conformación como país.

Las naciones con sus respectivas sociedades se caracterizan y diferencian por las actividades que celebran en el seno de su vida a lo largo del tiempo, a eso se le llama tradición y es muy fuerte, es muy profunda y es lo único que hace la diferencia entre una nación, una sociedad y un pueblo u otro, basta citar aquella frase que menciona: ‘La fortaleza de las naciones radica en la pureza de sus tradiciones’ y en ningún lado menciona su tipo, especie y género, y si estaban bien o no.

Hoy en día, las nuevas sociedades que se están desarrollando velozmente como la mexicana, está sufriendo cambios y adaptaciones influidas hacia una globalización dominante que dicho esta demás, es iniciada por las sociedades de naciones que son pobres en sus tradiciones, su presente y su sentir actualmente es lo que los rige, de ahí que la escala de valores hoy en día sea puesta momentáneamente de lado y predominen los intereses y deseos universales. Así, la era de las emociones, la era de los sentidos y los instintos está ganando terreno sobre todo en los jóvenes. Aquí se explica el por qué hoy para muchos está bien que haya matrimonios entre personas del mismo sexo y que se pidan derechos iguales aunque la naturaleza misma dicte desde los principios que el matrimonio es una unión como complemento uno del otro. Eso ya no importa, de aquí también surge la necesidad de permitir el uso de drogas pues exigen el legítimo derecho al uso individual de estupefacientes y así varias situaciones parecidas que a la luz de lo acostumbrado y legitimado sean contrarias al pensar de las mayorías y en verdad lo que está pasando es que ahora las minorías hacen más ruido y escándalo que la mayoría.

No se trata de ponerse en una posición para defender al toro bravo y su destino en este mundo, él no requiere eso, solo requiere que se le entienda y se le conozca dándole su lugar en la creación y su destino natural, se trata de revisar que no está bien que unos cuantos generen ruido y desinformación como si representaran a la mayoría. No es cierto que existan mediciones algunas que dicten que son más los que están en contra de las corridas de toros, ni existe un consenso social para ello, se trata de un tema la mayor de las veces político que encuentra en los toros un estandarte para extorsionar a los jugadores en el tema taurino. ¿Por qué? porque hay dinero, hay masas, hay intereses de donde se puede echar mano.

Si se trata de protección animal pura, la pregunta obligada es por qué tanta energía para atacar la Fiesta de los Toros, las organizaciones de protección de animales basan su origen y misión en generar las estructuras para que los animales que pueden ayudar al ser humano en su transitar por la vida sea más fácil y más acoplado como los perros lazarillos, las organizaciones que cuidan el abandono de los animales domésticos y, por qué no, la de los abusos a ciertas especies (peleas de perros o gallos, etcétera). Las corridas de toros como espectáculo tradicional están ligadas a muchas ramas en la humanidad, a la sociedad, a la cultura, arquitectura y a la economía misma. Basta echar un vistazo a su influencia e inspiración en la literatura, en la pintura al óleo, en la acuarela, en los apuntes al carbón, en la música popular, en la ópera, en la poesía, en la escultura, la danza, en la arquitectura, cuántas plazas de toros son una belleza estructural y tomando este último tema, cuándo se ha visto en alguna ciudad una estatua de un futbolista o golfista o basquetbolista, no los conozco pero sí conozco esculturas y estatuas de toreros, de toros en Aguascalientes, en San Luis Potosí, en Texcoco, en Monterrey y Tlaxcala por citar algunas. En la Plaza México hay más de una docena de esculturas a tamaño real en la barda perimetral, en fin a todo ellos les digo que en ningún otro espectáculo o deporte se ve esto. Vamos hasta museos taurinos existen en varias partes del país como Morelia y León por citar algunos. En España cada temporada en Madrid, en Sevilla y en Bilbao se presentan nuevos libros de la tauromaquia. México no se queda atrás y también genera libros cada temporada.

Si se trata de protección animal habría que pedirles a los activistas que conocieran un poco más de la vida del toro de lidia en el campo y el sin número de privilegios del que gozan los animales bravos, comparado con los animales de leche o de engorda para carne, no se les toca, no se les castra, no se les intoxica con acelerantes genéticos, son cuidados desde el momento en que nacen y hasta que son utilizados (nótese que digo utilizados no abusados) en una plaza de toros cumpliendo un cometido natural que es embestir haciendo digna la sangre y estirpe por la cual nacieron en este mundo.

Los grupos protectores deben usar su energía y los recursos que les envían de otros países (de ahí que para mí carecen de legitimidad en sus intenciones) en proteger a los animales que sufren hambre, enfermedades y maltrato desde que nacen. Hay cientos de videos en youtube que muestran ello. Cuántos caballos de tiro hay en el país jalando carretas pesadas todo el día bajo los rayos del sol y nadie ve por ellos, nadie exige y promueve con tanto ahínco una reglamentación que prohíba eso, claro, son muchísimos y no sabrían ni por dónde empezar, en cambio en el toro sí los ubican, somos menos que el resto. Basta con visitar un rancho lechero para que vean como las vacas dos veces por día sufren dolor todos los días porque se les ordeñe, ya que sus ubres están altamente estimuladas a que tengan una gran producción de leche, hay incluso algunas que mueren por ello.

Hablan de maltrato y no ven y no conocen la naturaleza del toro bravo, yo pregunto a los que usan frecuentemente este argumento para tratar de  impresionar a los ignorantes, si fuese tal el maltrato de lo que ellos hablan entonces: ¿Por qué el toro no huye o se aleja del que lo está según esto maltratando? ¿Por qué sigue ahí? no se va, ahí se queda, cualquier animal de acuerdo a la regla natural huiría al dolor intenso, huiría por su vida, el toro bravo no, al contrario, se crece y pide más pelea, ese es su instinto y el dolor del que hablan los activistas no media en la naturaleza de este animal, el toro bravo no lo muestra ni lo refleja. Si el daño o el maltrato fuera tal, los toros bravos que son indultados por su calidad no sobrevivirían. Que son desangrados en la lidia… dicen otros, ese sangrado es necesario para templarlo y que se asiente para desahogarlo, pierde un máximo de dos litros cuando trae más de 20 litros en su organismo, es decir, no le afecta como pretenden hacer ver a otros. Por otro lado, los que saben de toros bravos podrían afirmar que el toro bravo no puede convivir en el campo con sus congéneres, si se dejan con el tiempo van matándose unos a otros sin que haya un motivo específico como el celo con las vacas o por liderazgo territorial absoluto, un toro puede amanecer de malas y matar a su compañero por el simple hecho de que ese día hacía más calor.

Más allá de la prohibición de las corridas se debe analizar primero el efecto que las decisiones de unos cuantos puede afectar a otros más, primero el derecho al trabajo de los demás, al inalienable derecho constitucional a la libertad de culto y reunión (citando a Julián López) cuánta microeconomía se desarrolla alrededor de las corridas, cuántas festividades turísticas están alrededor de los toros como fiestas principales de las ciudades como Aguascalientes, Texcoco, Zacatecas, Morelia, Tlaxcala, Huamantla, Guadalajara, Monterrey, Cadereyta, Querétaro, Campeche y sus poblaciones dispersas. Todas las festividades durante los carnavales, etcétera. No han pensado del todo a fondo, al prohibir las corridas provocaría que los ganaderos de bravo al no poder criar a éstos decidirán eliminarlos de su actividad productiva en sus ranchos y así se daría una cadena de eliminación que a estos momentos debería ser cambiada por ‘Extinción Forzada’ puesto que nadie conservaría en un zoológico esta especie, ni la tendría en sus corrales juntos con otros animales puesto que corren peligro. Luego entonces si la prohibición va a desembocar en la extinción de una especie, entonces ¿dónde está el sentido del proteccionismo animal del que se basan para solicitar suspensiones y prohibiciones? Entonces no son profundos y no son inteligentes para con los animales, es más bien un elemento de conveniencia humana supeditada a caprichos y supuestas tendencias que sociedades extranjeras y algunos  políticos protagonistas y populistas quieren implementar absorbiendo la manera de pensar y sentir de los mexicanos.

Los activistas que están pujando con los legisladores las prohibiciones no conocen el campo, no conocen a la gente y sus diversiones, sus tradiciones, hablan de madurar y desarrollarse como sociedad civilizada, no creo que el camino empiece por prohibir las tradiciones de los pueblos, debe empezar por otros caminos que tienen mayor necesidad y urgencia de atención y energía como el hambre, la salud, la convivencia, el trabajo y para rematar con el tema de actualidad, con la seguridad.

Finalmente para concluir mis reflexiones de manera romántica, los activistas dicen que hay sangre y que hay muerte… yo diría que sí, puesto que la muerte es también parte de la vida”. Hasta aquí la carta defensora de la Fiesta Brava luego de que en Reynosa, en el diario El Mañana se publicara una nota antitaurina y sin ningún fundamento.