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El Escapulario de Plata fue para Octavio García ‘El Payo’

El Escapulario de Plata fue para Octavio García ‘El Payo’

ZACATECAS, Zacatecas. Lunes 8 de septiembre.- La segunda corrida de la Feria Nacional de Zacatecas 2014, después de durar más de cuatro horas, pues se lidiaron nueve toros, dos de ellos de regalo, tuvo como triunfador al diestro queretano Octavio García “El Payo”, quien luego de cortarle las orejas al segundo toro de su lote, lo hizo acreedor del trofeo “Escapulario de Plata” de Nuestra Señora del Patrocinio.

También “tocaron pelo” el aguascalentense Juan Pablo Sánchez en el segundo toro que le tocó en suerte y su coterráneo Joselito Adame en el de regalo, además del rejoneador defeño Emiliano Gamero, en su toro de obsequio.

De esta manera, ante media entrada y buen clima, se lidiaron dos toros para rejones de Rancho Seco, uno de ellos de regalo, siendo uno regular y otro bueno. Para la lidia a pie, seis de Los Encinos de poca fuerza y que dejaron mucho qué desear aunque habría que destacar el segundo y el sexto. Y uno de regalo de La Estancia, manso perdido.

En el que abrió el festejo, el rejoneador defeño Emiliano Gamero, Montando a “Quimera” y utilizando la garrocha, recibió en la puerta de toriles al ejemplar de Rancho Seco, para después torear a la grupa rayando el ruedo con el palo hasta dejarlo colocado en el astado y después clavar tres rejones de castigo, el primero de ellos muy caído y terminar toreando a la grupa, luego, sobre “Cassanova” siguió toreando a la grupa y exponiendo la cabalgadura para clavar de frente y dando el pecho al caballo, dos banderillas largas a una mano, luciéndose después el toreo templado de costado y a la grupa de nuevo alternando los lados. Cambió de jaca y sobre “Passión” tras realizar giros espectaculares en la cara del toro, dejó otras dos banderillas largas.

Vino la actuación de los Forcados de Mazatlán que realizaron una pega de cara espectacular al primer intento, a través de Carlos Tirado, siendo el rabillador René Tirado. Una vez realizada esta faena, arriba de “Silverio”, Emiliano colocó dos banderillas cortas a una mano con buena posición y continuidad , para terminar matando de certera estocada y dar vuelta al ruedo con el forcado de cara Carlos Tirado.

Regaló un noveno toro, también de Rancho Seco, pero montando a “Quimera”, tras torear bien y vistosamente con la garrocha, dejar un rejón de castigo, después, sobre “Cassanova” clavó dos banderillas largas a una mano, exponiendo la cabalgadura y haciendo gala de su buena monta, más adelante, arriba de “Passión” y tras realizar emocionantes giros en la cara del toro, clavó dos banderillas largas, cayendo una de ellas y tres banderillas cortas, fallando en una. Entraron los Forcados de Mazatlán y el forcado de cara René Tirado logró la pega al segundo intento. Volvió a la carga Emiliano, sobre “Silverio” para matar de estocada y otra más con mejor tino y hacerse de un apéndice, que buscó toda la tarde.

En la lidia a pie, el aguascalentense Joselito Adame, en el primero de su lote, ejecutó lances a pies juntos de buena exposición y mejor se vio en un quite por chicuelinas. Su faena de muleta a un toro con poca fuerza y muy parado, empezó doblándose con él para a continuación, con mucho empeño, torear por el pitón derecho con evidente disposición, pues a base de insistirle y de sobarlo, logró pasajes de mucha importancia. Acabó de dos pinchazos y estocada honda, tendida y atravesada, para ser aplaudido.

A su segundo lo lanceó con empeño, su labor de muleta la comenzó por alto a un ejemplar más de poca fuerza y sosería. Aún así Joselito se vio más que entregado y valiente hasta sacarle materialmente “agua a una piedra”. Todo a base de mucho sitio, ese que tiene delante de los toros, al que le imprime talento y un quehacer depurado. La faena fue derechista, se metió entre los pitones y en la zona de tablas para darle mayor emoción a su trasteo. Terminó de un pinchazo hondo y tres golpes de descabello para ser ovacionado.

En el toro que regaló de la ganadería de La Estancia, de nombre “Cominito”, ejecutó de recibo una larga cambiada de rodillas y el toro empezó a barbear las tablas, mostrando mansedumbre. Sin embargo, Joselito, quien salió en busca del triunfo, le realizó chicuelinas desmayando los brazos. Con la muleta, brindó de manera emotiva al cuerpo médico de este coso monumental por prácticamente salvarle la vida a su subalterno Héctor Rojas. Así comenzó su faena, sentado en el estribo para torear por alto y rodilla en tierra agarrándose de las tablas. Vinieron entonces derechazos y toreo circular. El trasteo fue variado, valiente y enjundioso a lo que siguió una vitolina y más derechazos que remató con el desdén, escuchándose ya en las alturas “Pelea de gallos”, entró a matar y dejó una estocada tendida y trasera, para cortar una oreja.

En su primero, el queretano Octavio García “El Payo” se dejó ver voluntarioso con el capote. Con la sarga, a otro astado débil pero noble, comenzó toreándolo por alto ayudándole al toro. Vinieron derechazos de voluntad y naturales de igual forma, templando y haciendo el toreo con largueza, consintiendo y entendiendo las condiciones del ejemplar, finalmente logró muletazos ligados en un palmo de terreno en la zona de tablas para terminar de pinchazo y estocada honda, haciéndose aplaudir.

En su segundo, de nombre “Pastelero”, un astado soso y deslucido, lanceó bien a la verónica, pero con la muleta cuajó una lucida faena con derechazos bien trazados, además de hacer el toreo en redondo. Exprimió al máximo al bobalicón imprimiendo a su quehacer alegría y mucho torerismo, rematando todo con soberbia estocada, que le valió el corte de dos merecidas orejas.

El aguascalentense Juan Pablo Sánchez, en el primero que le tocó en suerte, lanceó con empeño a pies juntos. Este toro también evidenció poca fuerza y falta de movilidad, por lo que el torero hubo de pisarle los terrenos al astado con pleno conocimiento de causa hasta lograr momentos de mucho valor sobre todo por el pitón derecho, concluyó de pinchazo y estocada desprendía para igualmente retirarse entre aplausos.

Al segundo que le tocó en su lote, llamado “Media arroba” lo bregó con el capote de manera atingente, cuidando mucho al toro. Con la franela, salió dispuesto a jugársela iniciando de rodillas en los medios con temeraria y templada serie de derechazos que remató con el pase de pecho rodilla en tierra. Y se hizo del toro, pues apareció el toreo despacioso, acompasado, lento y extremadamente templado de Juan Pablo, en series tanto por un lado como por el otro, aguantando enormidades, convirtiéndose así en amo y señor de la escena. Mucho aguante y mucho torero. Se metió en la cuna de los pitones para sacarse de la manga pases increíbles como dos cambiados por la espalda, el de pecho, un cambio de mano por la espalda incluyendo un temerario desplante. El toro no fue fácil y todo el mérito ha sido del matador. La faena básicamente derechista estaba hecha y tras labor de aliño se tiró a matar, para pinchar en una ocasión y dejar efectiva estocada para serle concedida una meritoria oreja.

Al finalizar la corrida, los empresarios de “Zacatecas, tierra de toros” Juan Enríquez y Manuel Sescosse hicieron entrega del” Escapulario de Plata” de Nuestra Señora del Patrocinio al diestro triunfador Octavio García “El Payo”, quien salió en hombres luciendo el preciado trofeo.

FICHA: Zacatecas, Zacatecas. Segunda corrida de la feria. Coso Monumental. Entrada: media. Dos toros para rejones de Rancho Seco, uno de ellos de regalo, siendo uno regular y el otro bueno. Para la lidia a pie, seis ejemplares de Los Encinos, siendo en general de poca fuerza, dejando mucho qué desear, aunque sobresaliendo por su nobleza el segundo y el sexto. Y uno de regalo de La Estancia, manso. El rejoneador Emiliano Gamero: vuelta al ruedo y una oreja en el de regalo. Los Forcados de Mazatlán, vuelta al ruedo y vuelta al ruedo. A pie, Joselito Adame: palmas, ovación y una oreja en el de regalo. Octavio García “El Payo” : palmas, dos orejas y el trofeo “Escapulario de Plata” de Nuestra Señora del Patrocinio. Juan Pablo Sánchez: palmas y una oreja.