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Escalofriante relato de Antonio García ‘El Chihuahua’, que evitó una tragedia

Escalofriante relato de Antonio García ‘El Chihuahua’, que evitó una tragedia

Por: ADIEL ARMANDO BOLIO

En las redes sociales circuló departe del matador de toro Antonio García “El Chihuahua” un alarmante y escalofriante relato de lo que pudo haber sido una tragedia el pasado jueves durante la corrida de Año Nuevo en el coso “Alejandra” de la ciudad de Durango cuando su varilarguero de confianza, Héctor Cobos “El Nono”, sufrió un tumbo para sufrir dos heridas por asta de toro y una fractura. Este es el relato del propio diestro norteño ante la supuesta falta de doctores competentes para enfrentar una cornada:

“Ayer (el jueves pasado) fue un día en el cual de nuevo nos damos cuenta que una cornada grave puede ser mortal en una plaza de toros. Ayer, con todo respeto para el doctor, pero no sabía nada del tema. Tuve que ponerme los guantes e intervenir yo al picador y estabilizarlo con la ayuda de los forcados y del doctor que quiso voltear al picador y ponerlo boca abajo, cosa que no debe de ser cuando estás cornado. Hago saber que yo no sé nada de medicina pero he aprendido de cornadas gracias a las cuatro cornadas graves que tengo. Ayer sirvieron de algo, el poder ayudar a ‘Nono’, uno de los mejores picadores de México y hago esto saber a todos ya que el año pasado dos compañeros perdieron la vida en una plaza de toros por esa misma situación que, aun así, hay médicos en las plazas de toros, pero de las cornadas hay que saber de ellas. Dentro de lo que cabe fueron dos cornadas y una seria en la pierna izquierda, en la cual yo toqué alrededor de tres trayectorias y una hasta el hueso y la del escroto. Y bueno, arrieros somos y en el camino andamos. Ya a mí un subalterno llamado Fermín Quiroz me salvo la vida cuando me pegaron la cornada en la femoral. Desde ahí le digo ‘paíto’ porque fue un segundo padre para mí ya que él taponeó con su mano cuando me desangraba, pero bueno, ojalá se haga un análisis de esto por el bien de todos lo que estamos dentro del ruedo de una plaza de toros”.

Hasta aquí el impactante relato de “El Chihuahua”. Ahora habría que pedir la opinión de los máximos representantes de la agrupación de matadores, de subalternos y de quien está al cargo taurinamente de los doctores.