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Festejo de tres apéndices en Aguascalientes (*Fotos*)

Festejo de tres apéndices en Aguascalientes (*Fotos*)

Por MIGUEL ANGEL BOLIO/Fotos: Efrén González

AGUASCALIENTES.- Finalizó la parte taurina del XXIII Festival Cultural de Calaveras con una corrida de toros en el coso Monumental de la ciudad de Aguascalientes, que registró casi tres cuartos de entrada en tarde fresca y agradable para ver como dentro del concurso normal el triunfador fue el joven espada debutante como matador de toros ante su gente, Leo Valadez, al hacerse de un más que meritorio apéndice, en tanto que el diestro europeo Sebastián Castella se valió de un ejemplar de regalo para cortar las orejas y así salir en hombros por la Puerta Grande. El otro alternante, Octavio García “El Payo” se ha jugado la vida de verdad pero no atinó a la hora buena, inclusive en el toro que también obsequió.

Salieron siete ejemplares bien presentados de la dehesa de Campo Hermoso, del encaste español de Parladé, que dieron pésimo juego, siendo apuntillado en el ruedo el sexto al haberse lesionado un remo delantero, saliendo en su lugar otro ejemplar de la misma divisa. Y dos de regalo, de la ganadería de los Herederos de Teófilo Gómez, buenos, resultando mejor el primero de ellos que mereció el arrastre lento.

El diestro galo Sebastián Castella, con el ejemplar que abrió plaza, lanceó con voluntad. Su desempeño de muleta, al débil y soso astado, poco le pudo hacer a pesar de que lo intentó. Finalmente abrevió y mató de media estocada tendida, trasera y caída para tener silencio.

A su segundo, Castella le jugó de manera estupenda las manos a la verónica, rematando con media y torero recorte. Lo llevó al caballo por chicuelinas caminándole y su quehacer de muleta al problemático toro, no obstante que hizo el esfuerzo por ambos lados, lo terminó de media estocada trasera y caída para serle aplaudido el esfuerzo.

En el séptimo de regalo, llamado “Campero”, de la divisa de los Herederos de Teófilo Gómez, Castella lanceó bien a la verónica. En varas, tras romanear al caballo del piquero David Leos, le pego una cornada en el pecho al corcel y luego de ser retirado del ruedo, el espada francés quitó entre aplausos por chicuelinas. Con la tela escarlata inici toreramente doblándose para luego darse a cuajar una gran faena por ambos lados, principalmente por el pitón derecho, haciendo el toreo largo y templado aunque por momentos le perdía el ritmo y la distancia al toro pero gracias a su técnica y oficio solvento la faena. Terminó de estocada tendida y desprendida para obtener dos apéndices, con salida en hombros al finalizar el festejo, en tanto que al emotivo astado se le dio arrastre lento.

En el primero que le tocó en suerte, el espada queretano Octavio García “El Payo” veroniqueó con clase y calidad, rematando con dos brillantes medias verónicas. Con la muleta, a otro toro de poca fuerza, le realizó una faena plena de pundonor y disposición por ambas manos, destacando sus pasajes diestros. Acortó distancias, le puso firmeza y por ello recogió del público fuertes aplausos. Intercaló toreros adornos aunque el campohermoseño no se prestaba del todo. Derrochó oficio el torero y acabó de pinchazo y estocada entera tendida, trasera y desprendida, siendo aplaudido en el tercio con alguna división de opiniones.

En su segundo “El Payo” poco pudo hacer con el capote. Su labor muleteril fue a base de entrega y aguante para correr la mano con exposición y emotividad, sobre todo por el pitón derecho. Por naturales terminó arrancándole meritorios muletazos. Sin embargo, fue por el derecho al pisarle los terrenos que le volvió a “robar” momentos de contundente emoción. Se la ha jugado de verdad Octavio. Labor de aliño para cerrar el trasteo y matar de medio espadazo desprendido para hacerse ovacionar en el tercio.

“El Payo”, en el octavo de obsequio, de nombre “Amigo”, de la misma dehesa de los Herederos de Teófilo Gómez, lo veroniqueó con lucimiento y mucho mejor quitó por verónicas lentas y aterciopeladas que levantaron el ánimo del público. Con la muleta, al débil pero noble ejemplar, le cuajó una magnífica faena por ambos lados, con reposo y suavidad, intercalando adornos como el pase del desdén, el de trinchera, el cambio de mano por delante y los de pecho. Todo hecho con mucho arte y estética, destacando lo que cuajó con la mano diestra. Acabó de pinchazo y estocada para ser despedido con gran ovación.

En el primero de su lote, el diestro debutante en su tierra como torero doctorado, Leo Valadez veroniqueó de manera estupenda para rubricar con soberbia media. Realizó un electrizante y estoico quite por zapopinas. Pasado el tercio de banderillas, el subalterno Aldo Navarro se desmonteró. Con la franela, tras brindarle a su hermano, Leo ejecutó un trasteo valiente a un toro con muchas complicaciones. Decidió entonces cortar por lo sano y dejó un pinchazo y media estocada contraria y perpendicular, además de descabello para escuchar aplausos.

A su segundo, tras no hacerle nada Leo con el capote vio como se le lesionó de la mano izquierda y tuvo que ser apuntillado de manera certera por el subalterno Fernando Ríos. Salió entonces la primera reserva, igualmente de la dehesa titular de Campo Hermoso, para recibirlo con una larga cambiada de rodillas en la zona de tablas y de pie lo lanceó bien a la verónica y mejor se dejó ver en un quite por chicuelinas. Con la muleta comenzó de hinojos por alto y de pie le paró y le aguantó por los dos perfiles con evidente pundonor. Acortó distancias y en ese tenor le sacó muletazos importantes por el derecho. Una faena sin duda de gran mérito. Finiquitó de soberbia estocada para serle concedida merecidamente una oreja.

FICHA: AGUASCALIENTES, Aguascalientes. Corrida de toros del XXIII Festival Cultural de Calaveras 2017. Coso Monumental. Entrada: Casi tres cuartos en tarde fresca y agradable. Siete toros de Campo Hermoso, del encaste español de Parladé, que dieron pésimo juego, siendo apuntillado el sexto por haberse lesionado en remo delantero y sustituido por otro de la misma dehesa. Y dos de regalo, de los Herederos de Teófilo Gómez, buenos, sobresaliendo el primero de ellos que mereció el arrastre lento. El francés Sebastián Castella: Silencio, palmas y dos orejas en el de regalo, con salida en hombros. Octavio García “El Payo”: Al tercio, al tercio y gran ovación en el de obsequio. Leo Valadez, en su debut como matador de toros ante su gente: Palmas y una oreja.

Fotos Efrén González