Inicio » Noticias » INCREÍBLE: Por la tiroides llegó a pesar 114 kilos; hoy se impone al de ‘negro’ y lucha contra ese problema
INCREÍBLE: Por la tiroides llegó a pesar 114 kilos; hoy se impone al de ‘negro’ y lucha contra ese problema

INCREÍBLE: Por la tiroides llegó a pesar 114 kilos; hoy se impone al de ‘negro’ y lucha contra ese problema

Gustavo MARES

Dicen que no hay más límite que el cielo. Que todo es posible cuando se lucha por ello.

Sin embargo, podría parecer increíble que alguien que llegó a pesar 114 kilogramos hoy pueda enfundarse en un traje de luces.

Tal vez se antojaría harto complicado imaginar que ese alguien, hogaño, lucha a brazo partido por cumplir uno de sus más grandes sueños: tomar la alternativa.

Pero su lucha no es cualquiera. Es más descarnada que la de muchos toreros, porque no sólo se enfrenta al novillo, ‘al de negro’, ese que pone a cada quien en su lugar, sino que tarde tras tarde tiene que imponerse también a los gritos hirientes que le lanzan desde el tendido escudados en el anonimato.

Hoy pesa 76 kilogramos. Para algunos, quizá muchos kilos para alguien que viste de luces; pero para otros no es nada y es que la batalla de este torero no es contra un sobre peso natural, no. Es una dura contienda contra la tiroides la que libra día a día con tal de mantener vigente su ilusión por torear.

¿Quién es ese torero que ha puesto toda su vida con la ilusión de lograr su sueño? El capitalino, afincado en Aguascalientes, Luis Miguel Cuéllar, quien debutó con el pie derecho en la recién finalizada temporada chica de la Plaza México.

‘Desde niño he querido ser torero. Mi padre y un tío de mi padre buscaron fortuna como toreros, pero no pudieron llegar a la alternativa’, reconoce el propio Luis Miguel.

‘Yo quiero ser el primero de mi familia en llegar al doctorado. No es fácil pero es el sueño más grande que tengo’.

‘Desafortunadamente, tengo un problema en la tiroides y hace que una de mis luchas más difíciles sea con el peso. Llegué a tener 114 kilos. Muchísimos. Me someto a tratamientos y a un intenso régimen alimenticio para mantenerme’, confiesa.

Para su mala fortuna, muchos aficionados desconocen su situación y le lanzan gritos hirientes a Cuéllar, quien como si fuera ‘toro bravo’ se crece al castigo, ‘me voy para arriba. En lugar de que esos comentarios me apaguen me hacen dar más y más. El público paga un boleto y tiene derecho a expresar su sentir.

‘Yo soy torero y mi obligación es cambiar esos gritos hirientes por oles de emoción, porque al final, el torero debe demostrar que portar un traje de luces no es cualquier cosa’.

Quienes le conocen, saben de la férrea disciplina a la que se somete este torero para mantenerse en forma.

Poco a poco, su esfuerzo se ha visto recompensado y es que además de haber dejado un grato sabor de boca en el coso de Insurgentes, en su agenda comienzan a aparecer festejos como el que le espera el domingo en El Palacio del Arte de Morelia, donde compartirá créditos con los no menos valientes Emiliano Villafuerte y Pepe Medina para lidiar ejemplares de Brito.

Así pues Luis Miguel Cuéllar, sobrino del desaparecido y entrañable periodista Félix Sordo Medina, no sólo enfrenta al toro bravo, sino que la lucha más difícil que libra es contra la tiroides y la dureza de quienes lo juzgan… Aunque al final del día, lo que más vale en la profesión que decidió abrazar con tanto cariño, es que ‘el de negro’ le embiste igual al valiente que se le ponga enfrente sin importar su talla, religión o posición social.