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Pablo siempre triunfa, hoy tocó en turno la plaza de Cuéllar

Pablo siempre triunfa, hoy tocó en turno la plaza de Cuéllar

FECHA: 1 de septiembre de 2.014

LUGAR: Plaza de Toros de CUELLAR (SEGOVIA).

ENTRADA: Tres cuartos.

RESEÑA: Fermín Bohórquez (ovación y oreja); Pablo Hermoso de Mendoza (oreja y oreja); y Paulo Jorge Santos (dos orejas y vuelta).

GANADERIA: Toros de Hermanos Gallón (1) y El Canario (2, 3, 4, 5 y 6).

CABALLOS:

Primer toro de la Ganadería de El Canario, número 13: De salida NAPOLEON (2 rejones de castigo); en banderillas DISPARATE (3 banderillas) y BELUGA (1 banderilla); y para el último tercio PIRATA (tres cortas y un rejón de muerte y dos descabellos).

Segundo toro de la Ganadería de El Canario, número 4; De salida BERLIN (1 rejón de castigo); en banderillas CHENEL (2 banderillas) y HABANERO (1 banderillas); y para el último tercio PIRATA (dos cortas, un par de cortas a dos manos y un rejón de muerte tras pinchazo).

 

CABALLOS DESPLAZADOS: DALI, CHURUMAY y DUENDE.

COMENTARIO. Cuando el año pasado Pablo finalizó la corrida de Cuéllar, tuvo una conversación con el Alcalde de la ciudad en la que trataron el tema de los toros y el comportamiento que habían tenido en años anteriores durante el festejo de rejones. El motivo es que por la mañana los toros corren un exigente encierro y después se arreglan antes del sorteo, lo que provoca un enorme esfuerzo físico que por la tarde lo acusan en demasía durante el festejo de rejones. Por eso acordaron que para este año se trataría de buscar una ganadería con más fuerza y más capaz de soportar dicho esfuerzo físico. La elección fue la ganadería de El Canario y desde luego que resultó un acierto porque los toros se movieron y tuvieron un comportamiento para que el público se divirtiera y pasaran una buena tarde de toreo a caballo.

Eso sucedió con el primero de Pablo, un toro con muy buena presencia, que solo acusó el encierro en su salida al ruedo. Tras un precioso muletazo con la cola que le dio NAPOLEON y después de colocar el primer rejón de castigo, el astado ya sacó su bravura y se fue a por NAPOLEON con codicia. Así el caballo pudo dar la medida de su templanza y de ese toreo que parece parado para que el toro se le rebose por los cuartos traseros. Magisterio también en las reuniones para dejar el rejón de castigo y toreando con la bandera, así como simulando la suerte. Aguantó también el toro la exigente lidia de un DISPARATE en estado de gracia y con una supremacía en su lidia que lo está convirtiendo en un caballo totalmente cuajado. Es curioso como en tándem Pablo-DISPARATE van preparando al toro desde que comienza la lidia. Primero lo van tentando, viene la primera banderilla de plaza a plaza para luego encelarlo de costado, sin cambiar la grupa para medir ese galope del toro y ajustarlo al del caballo. La segunda banderilla viene después de galopar de costado, con el toro en las tablas y clavando al sesgo, pero además rematando la suerte por los adentros, para así poder hilvanar nuevamente otra templanza a dos pistas. Ahora con el toro más templado, pero todavía entregado es cuando viene la “hermosina” y los cambios de grupa derecha izquierda y los cambios de tranco del astado al mismo tiempo. Es una estampa preciosa ver a los dos animales comportarse ante los movimientos de su contrincante y cuando el toro se viene hacia un lado, DISPARATE cambia la grupa y simultáneamente cuando DISPARATE cambia la grupa, el toro se va hacia ese otro lado. Cuando parece que ya está todo realizado por DISPARATE, entonces sorprende con una pirueta hacia los adentros, en terrenos muy cortos y muy ajustados y aquí es cuando ya la plaza explota entregada al fenómeno castaño. Después de la gran labor de DISPARATE, el navarro dio entrada a BELUGA, otro canterano que dio muestras de valor y de frontalidad en las reuniones como fue en la única banderilla, donde tocó perfectamente al pitón contrario y clavó al estribo. En estos momentos el toro ya comenzó a acusar el esfuerzo y se fue a tablas y por eso el toreo circular de BELUGA y sus provocativos enfrentamientos tuvieron que ser por los adentros, pero a pesar de esto, la lidia no bajó de intensidad. Aguantó el toro las dos primeras cortas con PIRATA, pero para la tercera ya se había refugiado nuevamente en tablas y por eso ésta el jinete la colocó pasando por los adentros, como sucedió con el rejón de muerte, también Pablo pasando por adentro y que aunque entró entero, no hizo al toro doblar y necesitó de dos golpes de descabello. Se le concedió una muy merecida oreja a pesar del lunar final, porque nuevamente el estellés había dictado una lección de toreo a caballo.

El quinto de la tarde también fue un buen toro mientras duró porque sufrió una especie de calambre al final del tercio de banderillas que parecía que se había acabado y sin embargo se repuso e incluso se vino arriba. BERLIN cuajó su mejor tercio con un toro que sí embestía y que si buscaba al caballo lo que hacía que el equino se enroscara y lo llevaba toreado en su cola. Pablo aprovechó la coyuntura y le dio varias pasadas con el pecho, simulando la suerte y aquí el potro dio al verdadera medida de lo que tiene dentro. La veteranía de CHENEL se impuso en banderillas y volvió a dejar el regusto de su calidad. Con los años, CHENEL ha adquirido esa templanza y ha evolucionado su galope de costado a un estilo más caganchiano, más templado y pegado al suelo y dando esos toques de emoción y valor cada vez que como esta tarde, se mete por los adentros y pega un trincherazo bajo el “olé” de los tendidos. Mostró también toda su calidad en dos banderillas majestuosas, todo un cante a lo que mandan los cánones de tocar, torear y clavar. Cuando antes de retirarse al patio de caballo, CHENEL dio otra pasada toreando con el pecho, el toro hizo un movimiento brusco y quedó descoordinado, casi no se tenía en pie. Pablo había ido por HABANERO y salió al ruedo con él, ante un toro que como decimos estaba sin coordinación en los movimientos, pero aún así seguía embistiendo. Pablo puso una banderilla con HABANERIO y remató con una pirueta con el toro como decimos embistiendo pero con el defecto físico. En esta tesitura, Pablo fue por PIRATA para terminar la faena, pero al salir nuevamente al ruedo, el toro como que se compuso y tras tantearlo con dos banderillas cortas, vio que el toro se había recuperado e incluso se había venido arriba. Así agarró un par a dos manos y lo colocó con la complacencia y colaboración del astado que embestía como si nada hubiera pasado, aunque ahora sí se escapaba en cuanto podía a la querencia de la puerta de chiqueros. Para matar se complicó, porque había que sacarlo de su querencia y Pablo no quería que los subalternos tiraran de él por sí volvía a lesionarse. Le costó al navarro sacarlo y sobre todo mantenerlo, pero al final lo consiguió y acertó a liquidarlo al segundo intento obteniendo así otra merecida oreja y una más que merecida puerta grande.