Inicio » Resultados de festejos » Triunfa en su tierra el potosino José Sainz
Triunfa en su tierra el potosino José Sainz

Triunfa en su tierra el potosino José Sainz

 

Por EVERARDO GONZÁLEZ, corresponsal

San Luis Potosí, SLP.- La ganadería de Manolo Martínez mandó cuatro extraordinarios novillos a la monumental plaza charra de la capital potosina, y fue en el último con el cual el novillero potosino José Sainz resultó ser el triunfador, demostrando que en él hay un torero importe, mismo que porta hoy el membrete que la torería potosina espera.

EL FESTEJO

Ante una buena entrada registrada en el Rancho del Charro de la Capital Potosina abrió plaza el becerrista Fernando López Foyo, quien lidió un ejemplar de Fermín Rivera con el que estuvo bien, demostrando valor, pero antes que nada disposición para agradar. Lo bueno es que en él hay una semilla para la torería potosina.

En la lidia ordinaria, abrió plaza el hidrocálido Fernando Leos, quien enfrentó un novillo extraordinario por el lado derecho, con el que se dio gusto toreando, matando de espada delantera, para escuchar una sonora ovación.

El segundo espada fue Ricardo Rocha ‘El Fraile’, quien topó otro buen novillo de Manolo Martínez, con el que estuvo bien al natural, ante un novillo que le exigía al coletudo. Con la espada le dejó trasera para escuchar ovación.

El tercer espada en el cartel fue el tlaxcalteca Ricardo Carrillo, quien fue a sus raíces estuvo voluntarioso, tomando los palos con el fin de agradar al respetable. Con la muleta un novillo de sobrada calidad al que se dio gusto por el izquierdo, sobra decir que el de la ganadería de Manolo fue el mejor en encierro. Dejó la espada en buen sitio para dar la vuelta al ruedo.

Cerró plaza el novillero potosino José Sainz ante el enemigo más serio del encierro con el que estuvo breve a la verónica. Con la muleta una faena de estructura buena con el que el de San Luis Potosí estuvo pensando pues así se lo exigió su enemigo, pese a ello, el torero estuvo valiente, corriendo la mano por ambos lados con sabor, aunque el novillo le exigía la distancia. Con la espada certero para cortar una merecida oreja.