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Triunfal tarde valenciana

Triunfal tarde valenciana

FECHA: 25 de julio de 2015

LUGAR: Plaza de Toros de VALENCIA (VALENCIA).

ENTRADA: Casi lleno

RESEÑA: Pablo Hermoso de Mendoza (oreja y oreja); Sebastián Castella (ovación y dos orejas); y José María Manzanares (dos orejas y silencio)

GANADERIA: Toros de Fermín Bohórquez (1 y 4) y Núñez del Cuvillo (2, 3, 5 y 6)

CABALLOS UTILIZADOS:

Primer toro de la Ganadería de Fermín Bohórquez, número 46, de nombre Sediente, 565 Kg: De salida CHURUMAY (1 rejón de castigo); en banderillas BERLIN (2 banderillas) y VIRIATO (2 banderillas); y para el último tercio PIRATA (tres cortas y un rejón de muerte).

Segundo toro de la Ganadería de Fermín Bohórquez, número 128, de nombre ,  Kg: De salida NAPOLEON (1 rejón de castigo); en banderillas DISPARATE (3 banderillas); y para el último tercio PIRATA (3 cortas, un par a dos manos y un rejón de muerte tras pinchazo).

OTROS CABALLOS DESPLAZADOS: DALI, RONCO y BELUGA.

COMENTARIO: El año 1995 fue la temporada en la que Pablo comenzó su andadura por las grandes ferias y por lo tanto por las plazas importantes de España, Francia y Portugal. Por lo tanto este año 2015, Hermoso de Mendoza se va a presentar en muchas de las plazas donde debutó en ese año y donde por lo tanto va a celebrar los veinte años de ese debut. Madrid, Sevilla, Lisboa….y ahora Valencia son algunas de esas plazas donde Pablo ya lleva dos décadas de actuaciones.

Abrió la corrida mixta, por otra parte la de mejor entrada de largo de todo el serial, con un toro de Bohórquez que mostró buen galope de salida y al que paró con CHURUMAY toreando de forma circular en el centro del ruedo y dejándose llegar mucho al astado. Colocó un primer rejón de castigo y el toros se fue a tablas lo que hizo pensar que se rajaría, como si se doliera al castigo. Pablo lo midió con la bandera y comprobó que iba a embestir, por lo que dio por terminado el tercio y salió al patio de caballos por BERLIN. Con el castaño pudo hacer un toreo pausado y despacioso, que era la velocidad que el toro marcaba. Todo fue cadencia, tanto en las suertes, como cuando llevaba al toro de costado, pegado a la cola y lo remataba los adentros en una suerte que cada día esta ajustando más. Las dos banderillas que colocó fueron partiendo de tablas y reuniendo en el mismo centro del ruedo, llegando mucho al toro y pisando los terrenos propios del astado. La buena noticia llegó con la salida al ruedo de VIRIATO, que llegó más tarde de América y eso ha retrasado su puesta a punto. En esta ocasión volvió a los ruedos y lo hizo con esa majestuosidad barroca de la que hace gala, metiéndose los pitones del toro en el pecho en cada reunión y acortando al máximo las distancias. Además hay que darle más valor a lo que hizo VIRIATO, porque el toro con él se puso más brusco y más complicado, defendiéndose por alto en los embroques. PIRATA, después de su gran y premiada actuación del año pasado, era el más esperado y se notó en cuanto piso el albero valenciano, porque un run-run recorrió el tendido. Como siempre PIRATA, estuvo valeroso, gruñón y rebelde, pero a la hora de las banderillas se olvida de todo y no ve más que toro. Rueda de tres cortas, dejándose llegar al toro hasta el mismo estribo y finalizando con la cercanía necesaria para que Hermoso se descolgara sobre el testuz en forma de desplantes. Para el último tercio, PIRATA se hizo un arco en la cara del toro y con el testuz en el mismo estribo, Pablo soltó la mano, dejando un rejón perpendicular, pero en todo lo alto, que hizo que este Sediente doblase y la primera oreja de la tarde cayera del lado del jinete.

Y como sucedió hace veinte años, Hermoso de Mendoza abandonaría el coso de la calle Xátiva por su puerta grande, merced a la otra oreja que obtuvo en el cuarto y que si no fueron dos, fue por un pinchazo previo al desenlace final. Un astado alto de agujas, avacado y con buen son, pero que se paró muy pronto, a pesar que con NAPOLEON, Pablo no forzó nunca al toro y lo castigó lo mínimo para que le durase. Destacaron en este tercio los doblones del tordo, girando sobre sus cuartos traseros, pegados estos al suelo. Pero como decimos el toro se paró  DISPARATE tuvo que bregar y mucho para darle a la lidia la emoción que el toro no daba. Esa emoción vino en unos escasos iniciales galopes de costados y sobre todo en pasadas por adentros y en las banderillas, donde se dejaba ver desde lejos y como sucedió en la tercera, retrocediendo hasta las mimas tablas y con el toro colocado en la otra punta de la plaza, yendo de frente y cuarteando de forma perfecta para dejar el palo en lo alto. Era otra lidia, muy técnica, la que el toro pedía y que a pesar de no tener espectacularidad, estaba llena de detalles. No pudo hacer la hermosina, a pesar que lo intentó, pero el toro no seguía y esa suerte, DISPARATE la sustituyó por una ajustada pirueta que hizo que los tendidos estallaran. Pablo no sacó más caballos de banderillas y dio entrada para cerrar con PIRATA, quien volvió a lucir y a llevar el peso en las banderillas cortas, ante un astado, que ahora parecía moverse más, poniéndose por delante del caballo. El momento álgido de este final de lidia, fue el sensacional par a dos manos que Pablo y PIRATA fabricaron, aprovechando la querencia del astado y con poco espacio y mucha verdad, cuadraron en todo lo alto. Magistral, como magistral la forma de finiquitar al astado al segundo intento, con un rejón en todo lo alto y con esa oreja que le abría al estellés su octava puerta grande valenciana.