Fermín Rivera es un gran torero

Por EVERARDO GONZÁLEZ C.

SAN LUIS POTOSÍ.- Dice el refrán: “La genética no miente”. Y en efecto, es el dicho perfecto para definir al nieto y sobrino de dos figuras del toreo e hijo de una gran mujer. Me refiero al matador de toros Fermín Rivera.

El coleta potosino, quien cumplirá el próximo viernes 6 de noviembre 10 años como diestro doctorado, se dio un tiempo para hablar con nosotros, de su andar taurino y de cara a la encerrona que tendrá el mismo viernes en el coso “El Paseo” de la ciudad de San Luis Potosí.

“Parece que fue ayer cuando inicié mi carrera. La verdad está plagada de recuerdos muy bonitos y otros muy duros pero todos sirven para formar el carácter de un torero. De todas las experiencias se aprenden pero lo interesante aquí está el ser siempre alguien que saque lo positivo”, comentó el espada.

Rivera se considera una persona ecuánime y tranquila pues sabe que el duro andar en los toros se da paso a paso. Es como una la construcción de una faena en la que hay que tener temple y mando para llegar al triunfo.

“Sería injusto dar nombres y que por error se me olvide mencionar a alguien pero es tanta gente a la cual le he aprendido tanto que la verdad un gracias sé que no es suficiente”, apuntó Fermín.

Por supuesto -continuó el torero- “mi familia es la base de lo poco o mucho que hoy he logrado. Llevar el apellido no es nada fácil pero creo que lo he llevado con decoro y, sobretodo, de una manera positiva y honesta”.

El diestro nacido en San Luis Potosí, además se dio tiempo para recordar los mejores momentos pero también los peores que ha pasado en estos 10 años de alternativa.

“No me cabe la menor duda de que el peor momento que he vivido como matador de toros fue el toro vivo que se me fue el día de mi alternativa, un 6 de noviembre de 2005 en la Monumental Plaza México, tarde en que compartí cartel con dos figuras del toreo como lo son Eulalio López ‘Zotoluco’ y Enrique Ponce para lidiar astados de Fernando de la Mora. Fue una tarde que me sirvió para crecerme a los castigos”.

Sin duda -añadió- “he vivido momentos muy buenos pero yo diría que el mejor de ellos lo viví el 25 de agosto de 2010 en el ruedo de la Monumental plaza de toros ‘El Paseo’ de San Luis Potosí, donde indulté a ‘Coquetón’, un toro de Bernaldo de Quirós, y alternando con el maestro ‘Zotoluco’ y Fernando Ochoa”.

Así pues, la historia de este extraordinario torero pero mejor persona seguirá este viernes 6 de noviembre de 2015 en el ruedo del coso potosino Monumental “El Paseo”, en su CXX aniversario, festejando sus 10 años de doctorado en tauromaquia, encerrándose con seis toros de diversas dehesas como las de Marco Garfias, Los Cues, Villa Carmela, Bernaldo de Quirós, Xajay y Marrón… #YoSoyRiverista.