DENDHÓ, Hidalgo.- El diestro de Uriangato, Israel Téllez, tuvo una interesante y firme actuación en el festival de esta pintoresca población hidalguense, donde la fiesta brava se vive y se siente de una manera muy especial.
Bien dicen que ‘no hay enemigo pequeño’ y aunque se trató de un festival, el ganado presentó dificultades que pusieron a prueba el valor y la técnica de los toreros.
La única oreja de la tarde la cortó Téllez, quien físicamente luce fuerte y delgado. El guanajuatense está comprometido con su profesión y lo demostró, pese a que el burel de San Jerónimo que enfrentó fue un manso peligroso con el que anduvo firme.
Tras cubrir el tercio de banderillas enfrentó con gran oficio a su astado, al que domeñó e incluso pudo pegarle sabrosos muletazos. Tras un espadazo hasta los gavilanes cortó un apéndice.
Lorenzo Garza Gaona, quien vuelve a la actividad después de un año de ausencia, logró muy buenos momentos por el lado derecho ante un burel de Labastida. Desafortunadamente no anduvo atinado con los aceros y todo quedó en fuertes palmas.
El burel de Luis Ignacio Escobedo, de San Jerónimo, fue, al igual que el primero, un manso peligroso. El zacatecano, apoderado por Arturo Díaz ‘El Coyo’, no se arredró ante el compromiso y por lo mismo la afición le tributó sonora ovación.
Cerró plaza el novillero Pepe Medina, quien enfrentó un ejemplar de Labastida con el que anduvo valiente y con gran afición. La mácula de su actuación llegó a la hora de oficiar con la toledana, por lo que todo quedó en una carretada de aplausos.
El festejo fue presidido por el juez de plaza Roberto Valencia, quien dirigió atinadamente desde el palco de la autoridad.



