‘Es lo mejor que me pudo haber pasado. Claro que no pensé estar en el hospital pero no me cambio por nadie. Debutar en la México y cortar una oreja es lo mejor que me pudo haber pasado’, dijo contento el diestro jalisciense Román Martínez, triunfador de este domingo en la Plaza México, donde cortó la única oreja de la tarde.
Operado por las manos expertas del maestro Rafael Vázquez Bayod, Jefe de los Servicios Médicos de la Plaza México, Román señala que al tirarse a matar lo que más le preocupaba era dejar la espada en gran sitio para poder triunfar. ‘Cuando caí a la arena y me prendió el novillo sabía que estaba herido. Mi gran preocupación era que no fuera a doblar, afortunadamente cayó y vino el triunfo’.
Apoderado por el diestro Oscar Rodríguez, para el chaval jalisciense el percance de este domingo fue su ‘bautizo de sangre’. ‘Anteriormente había sufrido un par de puntazos pero nunca una cornada. Es mi bautizo de sangre’.
Aunque Román debutó en diciembre de 2014 apenas ha podido sumar una docena de novilladas por lo difícil que resulta abrirse paso en la profesión. Dolorido pero contento, Román Martínez, a quien hay que seguir muy de cerca, confía en que este triunfo le valdrá para abrirse muchas puertas de provincia y ‘por supuesto, para que la empresa tenga a bien repetirme en la recta final de la temporada. Nada me haría más feliz, pues la de este domingo era la única novillada que tenía en mi futuro inmediato’.
El parte médico de Román Martínez, dice ‘sufrió grave cornada de veinte centímetros en la cara posterior del mundo derecho. Una trayectoria hacia arriba y hacia adentro que lesiona aponeurosis, músculos de la región, contunde el nervio ciático y el fémur. Una segunda trayectoria hacia afuera y abajo de quince centímetros’.




















