Columna Alternativa: ¿La que da y quita?

¿La que da y quita?

Por Gustavo MARES

Antes, un triunfo en la Plaza México valía toda una vida de sinsabores en provincia.

Hoy, en esta época de alimentos light y productos desechables, tal parece que las orejas otorgadas en el –todavía- coso más grande del mundo están devaluadas.

Antaño, una oreja cortada en la Monumental le garantizaba al afortunado contratos en condiciones favorables a lo largo del calendario taurino de nuestro país.

Hogaño, los apéndices cortados en la monumental de Insurgentes no alcanzan ni para una sustitución. Me explico. Poco antes de iniciar a redactar esta columna comenzó a circular en las redes sociales la versión de que el festejo sabatino en la México quedará en mano a mano entre Sebastián Castella y Octavio García ‘El Payo’.

Aunque cada empresa es la única responsable de confeccionar los carteles con los que considera generará mayores ingresos, llama la atención que los organizadores que decidieron apostar de manera decidida por las redes sociales, -olvidando otros medios de comunicación- no atiendan la petición de los cibernautas taurinos que pedían un acto de justicia para la inminente sustitución de Adame. Solicitaban la inclusión de Fermín Rivera o Sergio Flores.

El pasado domingo en el ruedo del coso grande, ambos mexicanos firmaron dos actuaciones de primer nivel. Cada una de estas obras con toros de distinto juego.

Tanto el potosino como el tlaxcalteca demostraron sólidas tauromaquias. Sus triunfos fueron inobjetables aún para los aficionados más puristas y quisquillosos. Parecería que uno de los dos, -tan bueno el pinto como el colorado- entrarían ‘al quite’ el sábado pero no.

Será acaso por no pertenecer al grupo de elite de los toreros o por no contar con la recomendación de peso de alguien, pero el caso es que la empresa decidió dejar el festejo en mano a mano, cuando seguramente habría sido bien recibida por la afición la inclusión de cualquiera de los dos triunfadores.

La realidad es que cada día que pasa el panorama taurino está más cerrado y si no se cuentan con las relaciones adecuadas es complicado que una carrera de torero pueda florecer.

Preocupa que si triunfaron y no los tomaron en cuenta para una sustitución a la siguiente semana de haber cortado orejas en dicho coso, quién sabe qué vaya a pasar con su inclusión en las ferias de las plazas de primera categoría que maneja el mismo consorcio que dirige los destinos de la Monumental.

Hace algunos años se solía decir que la México era la que ‘daba y quitaba’. En la época actual todo apunta a que ya no es así. Antes un triunfo ahí era la ‘llave mágica’ que abría todas las puertas de escenarios de provincia. Antaño los toreros llegaban a la capital luego de sumar muchas fechas en provincia; hogaño inician en la México con la ilusión de torear mucho en provincia. Tanto así han cambiado las cosas.

Para finalizar, la pregunta de la semana: ¿Qué extraordinario torero sudamericano, hecho en México, decidió retirarse sin hacer ruido por la indiferencia de las empresas?