COLUMNA ALTERNATIVA: Es preponderante

Es preponderante

Por Gustavo MARES

El manejo eficiente y correcto de la publicidad en materia taurina es asignatura retrasada en la mayoría de las administraciones de los toreros de nuestro país.

Son contados los hombres que visten de luces y que le dedican tiempo a este renglón tan importante en su carrera.

Apenas ayer, este reportero tuvo oportunidad de ver la atractiva publicidad que ha hecho circular el diestro español José Garrido de su próxima corrida en Sevilla. De la mano de su apoderado, el empresario José María Garzón, se abre paso en España y sueña con convertirse en un torero consentido de nuestro país.

La fotografía de ese afiche aparece en esta misma sección. El torero de Badajoz, como muchos otros diestros de aquel lado del océano, conocen bien la necesidad de hacerse publicidad, lo que aquí en nuestro país ‘pasa de noche’.

Ni siquiera en esta época en la que la tecnología facilita la vida, muchos profesionales del toreo mexicano se dan tiempo para promover sus carreras o sus festejos.

Muchos diestros se quejan de que no torean pero tampoco hacen por darle argumentos a las empresas para que las contraten. Cuando su nombre está en la mente del público es más fácil que los organizadores los volteen a ver.

Del otro lado, muchos organizadores se quejan amargamente de que los toreros o sus administraciones no se preocupan por promover sus actuaciones, lo que –entre otros factores-, repercute en la taquilla.

Quizá pueda resultar aburrido o pesado para un torero, después de entrenar, buscar la manera de hacerse publicidad. Y tal vez sea así, pero es parte de la profesión que eligieron. Los toreros son figuras públicas que necesitan forzosamente del público para consagrarse. Y la única forma de llegar a ellos es a través de los medios de comunicación. Ya dependerá de cada torero ganarse su admiración con lo que logre en el ruedo delante del de ‘negro’.

Un ejemplo irrebatible de la importancia de la publicidad es el siguiente. El refresco más famoso sobre la faz de la tierra, la Coca Cola, invierte millones de dólares de publicidad al año aunque sea un refresco que se vende en todo el mundo. Si ese emporio no descuida la publicidad de lo que ofrece por algo será.

Afortunadamente, también hay toreros y apoderados que están al pendiente de mantener informada a la afición y créalo o no, son los que torean más seguido. Muchos de ellos han tenido la visión de armar un gabinete de prensa y funcionan a la perfección.

Un torero que siempre manejó espectacularmente bien la prensa y todo lo referente a su carrera fue el maestro -hoy en retiro-, Alejandro Silveti, quien cada tarde en la que actuaba mandaba el oportuno y bien redactado comunicado correspondiente al festejo con la información completa no sólo de él sino también de sus alternantes. Un profesional en toda la extensión de la palabra. Hoy día, el torero miembro de la importante dinastía taurina mexicana comparte sus conocimientos con la nuevas generaciones que se han acercado a él.

Desafortunadamente son contados los diestros que le dan a la promoción taurina la importancia que requiere. Al resto parece no importarle en lo absoluto.

Lo que ahora mismo se hace en España en materia de publicidad taurina vale la pena verlo y adaptarlo a la fiesta brava de nuestro país.

Para finalizar, la pregunta de la semana: ¿Abrirá sus puertas la Plaza La Florecita de Ciudad Satélite en septiembre?