La bella plaza de toros del afamado complejo de vivienda, turístico, entretenimiento e hípico, Provincia Juriquilla, en el estado de Querétaro, este martes 6 de junio de 2017 está cumpliendo ya 30 años de historia y estando siempre al frente del coso el entusiasta empresario taurino Juan Arturo Torreslanda García.
Se trata de un escenario taurómaco que vino a enriquecer la existencia de ruedos de alta categoría en el país no obstante que al iniciar su actividad tuviera una capacidad para mil espectadores pero que después se le hicieran varias remodelaciones importantes para dejarla con un aforo que rebasa las cuatro mil localidades.
Así pues, se cuenta que en los años sesenta el siglo pasado, don Juan José Torreslanda se hizo de los terrenos en donde ahora se levanta Provincia Juriquilla pero en 1970 por varios motivos tuvo que vender los predios, quedándose sin poder ver hecho realidad su sueño.
Después del fallecimiento de don Juan José en 1980, fue en 1985 cuando sus hijos Juan José, Juan Francisco, Juan Gabriel, Juan Germán, Juan Arturo, Juan Antonio y Juan Ignacio Torreslanda García recuperaron los terrenos y de inmediato arrancaron de manera exitosa con el ambicioso proyecto inmobiliario de Provincia Juriquilla, cristalizando así el sueño de su padre en 1987 cuando fue inaugurado todo el complejo, incluida la plaza de toros.
La plaza de toros está ubicada en la zona de la cañada, cuidándose el entorno del lugar, su naturaleza y, sobre todo, ajustándose a las características del predio. Fue hecho principalmente con la piedra del lugar y para ello se ejecutó la técnica de “arquitectura de respuesta”, que no es más que ir siguiendo la pauta que va marcando la naturaleza, durando su levantamiento seis meses en su primera etapa, siendo el primer añadido a la plaza la construcción de los corrales gracias a la experiencia del ganadero don Javier Garfias de los Santos y de los reconocidos taurinos Rubén Bandín y Ricardo Vielma.
Luego vino en 1994 la adhesión del palco de invitados especiales para más de 30 personas, se modificó el embarcadero y se destinaron los espacios para la Capilla y la enfermería. Y a finales de los años noventa se le hizo la última renovación al inaugurarse la vistosa fachada, se dispuso un espacio importante en los tendidos para la autoridad de la plaza, además del patio de toreros y cuadrillas, así como sus emblemáticos burladeros, una de las varias genialidades del constructor del inmueble, don Juan Germán Torreslanda García, hechos por un ebanista de Apaseo El Grande, Guanajuato.
Vino entonces la tarde de la ansiada inauguración, el sábado 6 de junio de 1987, a las 17:00 horas. En el cartel, un mano a mano entre Curro Rivera y Miguel Espinosa “Armillita Chico”, con cuatro toros de don Javier Garfias. Momentos antes de iniciar el festejo, el entonces gobernador del estado de Querétaro, licenciado Mariano Palacios Alcocer, develó la respectiva placa conmemorativa en cantera rosa.
El primer toro se llamó “Siempre Vivo” y lo brindó Curro Rivera a la memoria del visionario don Juan José Torreslanda para cortar así la primera oreja en la historia de la plaza. Y ante la presencia de tres gobernadores, por San Luis Potosí, Leopoldino Ortiz; por Aguascalientes, Miguel Ángel Barberena y, por Querétaro, Mariano Palacios Alcocer, Miguel Espinosa “Armillita Chico” fue el primer gran triunfador del nuevo coso al “tumbarle” las orejas y el rabo al toro que cerró el inolvidable festejo.
Fue tal éxito de la corrida que ambos diestros, Rivera y “Armillita Chico”, fueron de inmediato contratados para la siguiente función, junto con Paco Dóddoli y ganado de Jesús Cabrera, el martes 15 de septiembre de 1987, considerada tal ocasión como la inauguración oficial de la plaza de toros de Provincia Juriquilla, ocasión en la que Curro obtuvo tres apéndices y Dóddoli dos orejas. Y en septiembre de 1988, el día 17, luego de haberse cortado ya el segundo y tercer rabos en la historia del coso por Eloy Cavazos el 5 de mayo de 1988 a un ejemplar de Garfias y por David Silveti el siguiente 15 de septiembre a un astado de Garfias también, Mariano Ramos indulta al primer toro de nombre “Pinturero” de la dehesa de Pepe Garfias, hecho por el que se develó una placa metálica alusiva al acontecimiento.
Así empezó la hermosa historia de esta bella plaza de toros de Provincia Juriquilla, Querétaro, una de las más importantes del país y que ahora está cumpliendo 30 años de actividad.







