El pasado domingo en Bogotá, Colombia, el diestro español Antonio Ferrera, triunfador de la Plaza México, sufrió una cornada, durante la lidia de su primero. Ingresó a la enfermería, donde le estabilizaron y regresó al ruedo.
Volvió con la ropa que un monosabio le facilitó y es que, según señalan algunas versiones, en la enfermería, para estabilizarlo fue sometido a un proceso quirúrgico en el que para ahorrar tiempo que deshacer el vestido de luces.
Ferrera triunfó y fue trasladado al hospital, donde se encontró una cornada muy grande en el triángulo de Escarpa derecho, de tres trayectorias.
El parte médico del torero, dice en su parte medular: ‘Una cornada de 20 centímetros; otra de 15 centímetros y una de 4 centímetros. Dada la importancia de la cornada recibida y teniendo tres trayectorias, no confirma su actuación para los próximos compromisos’.




