Por crisis sanitaria, LAMA DE GÓNGORA no pudo viajar a MÉXICO; tienta en Portugal

Texto y fotos: Califa de Aragua, corresponsal

ALCACER DO SAL, Portugal.- ‘Tenía toda la intención de volver a México, que tan grato sabor de boca me dejó’, asegura el matador de toros español Lama de Góngora. ‘Desafortunadamente por la pandemia no he podido volar. Extraño México’, agrega.

Sin embargo, el torero sevillano no desaprovecha el tiempo y al mismo tiempo que ha podido hacer tentaderos en España, cruza la frontera y también le sale al ganado portugués.

‘Aunque puedan ser encastes idénticos, embisten de manera diferente los toros de España y los de Portugal. Además hay que consignar que aquí en territorio luso el ganado bravo se cría más con la idea de ser lidiado en festejo de rejones y no por toreros a pie’, agrega.

El torero sevillano tuvo oportunidad de visitar la población de Alcacer do Sal, situado sobre la orilla del Rio Sado. Una ciudad con historia fundada por los fenicios  en el año mil antes de Cristo. Es una de las ciudades más antiguas de Europa.

Tuvo oportunidad de visitar la ganadería de Branco Nuncio, en la finca Valle de los Lobos en donde mantiene el encaste Murube.

Fueron dos días de campo bravo, con vacas cuajadas y muy exigentes con las que Lama de Góngora se recreó con su particular tauromaquia. El sevillano llenó el redondel de clase, con las buenas maneras que atesora. Sus faenas fueron cuajadas y templadas.

Compartió las labores camperas con los matadores de toros portugueses Joaquin Ribeiro ‘Cuqui de Moita’ y Antonio Joao Ferreira.

Tentaderos que mantienen la tradición familiar y que permiten compartir en tertulia para intercambiar anécdotas y conceptos, al tiempo de degustar la extraordinaria gastronomía de la tierra. Son momentos que llenan el alma y hacen del tentadero un ritual. Esa esencia no se debe perder.