*El primero para festejar 28 años de su confirmación de doctorado en la México, el segundo para alistarse y el ganadero también se “echó al agua”
ADIEL ARMANDO BOLIO
Fue en el municipio queretano de Tequisquiapan, donde se halla el rancho Paraíso Escondido, lugar donde está enclavada la ganadería de Julián Hamdan, casa de la divisa en morado y azul rey, propiedad de don Julián Hamdan Cerda, donde a invitación precisamente del mencionado criador de reses bravas el pasado viernes 15 de octubre de 2021 acudieron a ella el matador de toros en retiro y empresario Juan Querencia y, su hijo, el novillero del mismo nombre para realizar labores de tienta con motivos especiales.
Primero, para festejar los 28 años de la confirmación de alternativa de Juan Querencia en la Monumental Plaza México cuando la noche de un Jueves Taurino su padrino fue Humberto Moro y con el testimonio Jorge Carmona, le cedió el toro de la ceremonia llamado “Luna de Oro”, de la dehesa de Espíritu Santo.
Confirmación que viene del doctorado que obtuvo el anterior 3 de mayo de 1981 en el coso tabasqueño de Vistahermosa de manos de Manolo Martínez y ante la presencia de Antonio Lomelín y Fernando Manuel, con ejemplares de Manuel Martínez.
Segundo, porque el ganadero Julián Hamdan, quien en su momento fue novillero, gusta de tentar la primera vaca que le da cada uno de sus sementales, lo cual ahora ocurrió pues la hembra que probó, con poco más de año y medio de edad, fue el primer producto de su semental marcado con el número 26, de nombre “Coquetón”.
Y, tercero, para que le diera continuidad a su alistamiento el novillero Juan Querencia -hijo-, al tener la oportunidad de tentar dos vacas.
Así que por delante fue el ganadero, con esa primera cría “coquetona”, dándose gusto toreándola y quedando satisfecho con el producto.
Luego vino Juan Querencia -padre-, quien con una vaca demostró que lo bien aprendido nunca de olvida, plasmando en el ruedo todo su sentimiento y sensibilidad torera, recordando aquel slogan que le pusimos cuando toreaba profesionalmente que decía “Juan Querencia, del Toreo la Esencia”.
Y cerró la jornada campera Juanillo, quien tuvo la gran ocasión de poner a tono su tauromaquia con dos becerras de buena calidad, como todas las que se probaron. Así que la enhorabuena tanto al ganadero Julián Hamdan como a los Juanes Querencia.



