La matadora de toros Paola San Román, quien ha tenido un importante arranque de año, con triunfos en varios puntos de la geografía nacional tomó una difícil decisión: romper relaciones profesionales con su padre, Ernesto San Román, quien fungía como su apoderado.
La decisión no fue sencilla, pero obedece al ánimo que tanto hija como padre tienen en relación a la carrera profesional de San Román, quien es abogada de carrera.
‘Fueron muchos años con mi padre como apoderado. Estuvimos platicando mucho tiempo hasta que finalmente decidimos tomar esta decisión en bien de mi carrera. Es raro, porque aunque era mi apoderado, antes que nada es mi padre. Entonces hay ocasiones en las que ambas facetas se contraponían’, apunta Paola San Román, quien por el momento manejará su carrera ella sola, aunque no descarta que pronto busque un apoderado.
‘Siempre contaré con los consejos sabios de mi padre, pero ahora mismo en esta etapa de mi carrera, creemos que este paso ese el mejor’, subraya San Román.
El próximo compromiso de Paola está previsto para el 19 de marzo en Zacamulpa, Estado de México en mano a mano con Israel Téllez, con toros de La Muralla.
Apenas el pasado fin de semana, la torera queretana se convirtió en la triunfadora del festejo celebrado en la plaza de La Venta en Dolores Hidalgo, Guanajuato, donde se agotó el boletaje para presenciar un interesante festejo mixto en el que se lidiaron ejemplares de diversas ganaderías. San Román enfrentó un toro de Garfias, complicado, pero que fue domeñando hasta trazar una faena poderosa y emocionante que le redituó en el corte de las orejas, lo que le valió para salir a hombros.



