Pablo Hermoso de Mendoza
Por Paco Picosso
El caballero en plaza Hermoso de Mendoza, está realizando su campaña de despedida en ruedos nacionales. De siempre ha sido un imán de
taquilla, ahora con la nostalgia de que será la última vez, las plazas se están abarrotando… La causa principal de todo ello es de valor histórico, el jinete navarro puso un punto y aparte al Rejoneo.
El antecedente fue el joven prodigio portugués Joao Moura, Don Pablo con su caballo «Cagancho», revolucionaron las formas del arte de Marialva; a una lidia a caballo rápida, sucedió el toreo frontal con poder, temple y arte…
Seguramente en su juventud allá en Estella, España soñó, imagino al lado de «Cagancho», ese toreo al hilo de las tablas, donde el corcel va cuadrado como muleta, a la mínima distancia, rematando con un recorte invirtiendo los terrenos. Cuando todo ello lo pudo atar a la realidad, el toro, la tauromaquia creció nuevamente.
Y lo ha podido constatar todo el planeta de los toros…



