Veamos lo positivo
Gustavo Mares
La temporada de Reapertura en la Plaza México celebró sus tres primeros festejos con llenos imponentes. Ahora viene la prueba auténtica para conocer el tirón del espectáculo taurino, porque los siguientes compromisos se celebrarán en fechas normales es decir ajenas a la inauguración y el aniversario. Pero además, los próximos meses la tauromaquia de nuestro país enfrentará muy serios escollos que marcarán su futuro próximo. Por un lado, apenas ayer diputados locales volvieron a plantear en el Congreso de la Ciudad de México la posibilidad de prohibir las corridas de toros.Y algó más delicado aún…
El paquete de reformas constitucionales que anunció el pasado lunes el presidente de nuestro país, Andrés Manuel López Obrador, propone en una de sus iniciativas que se eleve a rango constitucional la prohibición del maltrato animal. Si pasa esa reforma y se inserta en el texto como orden y mandato constitucional podría ser sin duda muy malo para la tauromaquia de nuestro país. Hay mucho en juego si se llega a consolidar la abolición de la fiesta brava por mandato constitucional.
Pero por lo pronto miremos las cosas positivas. A la par de las buenas entradas que se registraron en el inicio de esta Reapertura también vale la pena destacar la actuación del diestro mexicano Ernesto Javier ‘Calita’, quien apenas el pasado 5 de febrero firmó dos faenas de altos vuelos, que de no haber malogrado con el acero le habrían valido para abrir la puerta grande, pero tuvo que conformarse con el corte de un merecido trofeo.
Desde hace varios años este buen torero mexicano ha luchado a brazo partido cada tarde en la que se presenta. No en vano ha ocupado por tres años consecutivos el escalafón taurino de nuestro país. Apoderado por José Luis Alatorre, vale la pena comentar que la mayoría de las tardes que ha firmado han sido obra de sus constantes triunfos, pues han sido contados los contratos con la empresa que encabeza su representante.
En los toros, como en la vida, nadie regala nada. Y ‘Calita’ lo sabe. Durante su paso por este espectáculo ha probado la miel, pero también la hiel.
Con renovados bríos dio un importante golpe en el escritorio con las dos faenas que trazó hace unos días en el coso de Insurgentes.
Técnicamente está muy puesto. Atesora gran oficio, pero lo mejor de todo es que no ha perdido esa esencia de torero auténtico, que le da gran valor a lo que hace.
Está anunciado en la próxima Feria de San Isidro en Las Ventas de Madrid, escenario en el que regresa después de que el año pasado firmó en ese ruedo, pero fuera del serial isidril, una actuación de altos vuelos.
Durante su presentación en el coso de la calle Alcalá compartirá créditos con Francisco de Manuel y Álvaro Alarcón para enfrentar un serio encierro de Baltasar Ibán. Será el 12 de mayo.
Las cartas credenciales que mostró Ernesto Javier el lunes en la catedral del toreo en América hacen concebir grandes esperanzas de que en el próximo serial madrileño podrá dejar en alto el nombre de nuestro país. El de Tlalnepantla ha logrado conjugar la maestría que da la experiencia sin perder la esencia de la tauromaquia que es la verdad en cada lance.
Comenzó 2024 de gran manera para el torero del Estado de México, que se juega mucho este año durante su incursión en la Feria de San Isidro, la más importante a nivel mundial.
Aún faltan unos cuantos meses para que se presente en ese escenario pero de mantener el nivel que ha mostrado en los últimos años, seguramente dará mucho de qué hablar en el ‘Vaticano del Toreo’. Y si no, al tiempo.
Para finalizar, la pregunta de la semana: ¿Qué pasará con el espectáculo que tanto nos apasiona?



