Columna Alternativa: Oportunidades en mayo

Oportunidades en mayo

Gustavo Mares

 

La campaña de Reapertura en la Plaza México entró en la recta final. El pasado fin de semana se realizó un interesante festejo de toreros-banderilleros, que lidiaron un encierro de Rancho Seco. Aunque la combinación era interesante, el coso más grande del mundo apenas registró un tercio de entrada. 

Ya lo comentábamos en este espacio. Después de la parafernalia que supuso el regreso de la actividad taurina y las grandes entradas por la inauguración y el Aniversario, las aguas volverían a su nivel real para mostrar el estado que existe en la tauromaquia capitalina.

A este serial le quedan apenas dos festejos más de vida. El domingo habrá un cartel de rejones aderezado con los siempre espectaculares forcados. Concluirá la actividad con una novillada.

Después de la Reapertura, la empresa del coso grande trabaja en la confección de un serial de festejos de oportunidad, que se llevará a cabo en mayo. Serán varios los domingos en los que desfilarán gran cantidad de matadores de toros que se jugarán su ‘último cartucho’.

Será más adelante cuando se den a conocer los pormenores de este serial con el que se le dará continuidad a la actividad taurina en la Plaza México, que al mismo tiempo dará las novilladas que por reglamento tiene que llevar a cabo si es que quiere poner a la venta el derecho de apartado.

Hay dos factores que han quedado claros en el serial de Reapertura: que la afición está al pendiente de la actividad taurina pero también alza la voz por sus derechos, y que hoy la exigencia para los toreros en el ruedo es brutal.

Más allá de que algunos políticos oportunistas tomen el tema taurino para llamar la atención mediática, el grueso de la afición taurina en la capital no está ciento por ciento embebida en el espectáculo taurino, pero  no está en contra. Da más la impresión de que está en contra de las prohibiciones, porque es curioso que estos políticos de poca monta, de alguna manera pretenden enseñarnos qué está bien y qué está mal.

En el tema de los toreros, aunque la lidia siempre será fundamental en el espectáculo taurino ha pasado a un segundo plano para las grandes masas, esas que eventualmente llenan la plaza de toros.

El ‘monstruo de las mil cabezas’ quiere ver ‘arrimones de miedo’, quiere ver los pitones de los toros a milímetros del cuerpo. Poco o nada les interesan los procesos técnicos para domeñar a una res brava.

Todos los toreros que han tenido oportunidad de presentarse en el serial capitalino han derrochado mucho valor. Pero por encima de todos destaca Diego San Román.

El torero queretano, que cortó oreja durante su presentación, está más allá de los números. Ese día puedo haber cortado una, dos, tres o las orejas que sean, pero la emoción de lo que logró no se puede medir con un retazo de toro.

El toreo es emoción. Y esta sensación la produce ver a un ser humano jugarse la vida sin trampas delante de un toro bravo dispuesto a matar o morir. El valor espartano de San Román no es de arrebato. Es algo muy cerebral, porque el queretano tiene dominado al ser humano. Dirían los revisteros antiguos ‘hay que apurarse para verle’.

Los terrenos que pisa San Román pocos toreros los conocen. Dicen los que visten de luces que ahí ‘quema la arena’.

La tarde que estelarizó San Román en la México le valió para firmar doblete en la Feria de San Marcos en Aguascalientes, la más importante del continente americano.

A la Reapertura apenas le quedan dos festejos de vida. El balance de la campaña tiene cosas positivas y negativas. Pero más allá de eso, lo importante es que la actividad continuará a lo largo del año.

Para finalizar, la pregunta de la semana: ¿Cuántos toreros se  mantienen en activo sólo por darse coba?