Debuta en público, con éxito, el acalitense Fernando Zertuche, en Pomuch, Campeche

ADIEL ARMANDO BOLIO

Sin duda, una de las muestras más fehacientes del buen funcionamiento de la Academia Taurina Municipal de Aguascalientes “Alfonso Ramírez ‘El Calesero’” es el que tres de sus más adelantados alumnos, Paco Velazco, Mario Rangel y Sergio Paredes, hayan debutado como novilleros formales, con caballos, el pasado domingo 7 de abril de 2024, en el coso “San Marcos”, mostrando sus indiscutibles formas de entender y ejecutar el toreo, esperando que, a partir de ahora, vayan logrando las metas inmediatas que se tracen en una nada fácil profesión como es la de ser torero.

Pero, todo esto, en la academia tiene sus fuerzas básicas, las de los chavalillos que, desde temprana edad, se enrolan en esta institución para ir viviendo un precioso sueño, el de vestir su primer terno de luces y, que, poco a poco, van fortaleciendo con sus avances dentro de la enseñanza que, en este nivel, les inculca el maestro Manolo Arruza.

Un ejemplo de estos primeros avances, de acuerdo, a lo que van evidenciando en su diario quehacer en la academia, es el joven de 14 años de edad Fernando Zertuche, quien desde hace dos años pertenece a ella y, apenas, en la primera semana de este mes de abril tuvo la oportunidad, acompañado de su mentor taurino Manolo Arruza, de presentarse en público dentro de un Encuentro Nacional de Escuelas Taurinas, en un coso portátil, con motivo de las fiestas en honor a la Virgen de la Purísima Concepción, en Pomuch, Campeche.

En tal festejo, donde se lidiaron cinco vacas limpias, de casta, de la dehesa de don Luis Cob, de la localidad de Becabchén, perteneciente al municipio de Calkiní, tomaron parte el tlaxcalteca Antonio Peláez, el yucateco Humberto Ezequiel “El Humbe”, Jarik Alejandro de Calkiní y José Gustavo “El Menona” de Dzitbalché y, el aguascalentense Fernando Zertuche, resultando máximo triunfador al final de cuentas el chaval académico acalitense.

Para llegar a esta instancia, Fernando, quien decidió hacerse torero gracias a la enorme afición por la Fiesta Brava que profesa su padre, del mismo nombre, tuvo que pasar de manera sobresaliente por las diversas tientas a las que ha acudido por parte de la academia y, también, en las clases prácticas.

Ojalá y este sea el principio de la historia de un gran torero. Así sea.