MADRID.- Ante un lleno se lidiaron toros de Miura, muy bien presentados y cornalones, pero malos en términos generales. El tercero tuvo más fuerza que el resto del ganado, al que le faltó raza.
Rafaelillo, silencio y ovación; Juan de Castilla, palmas tras un aviso y ovación; Jesús Enrique Colombo, un aviso y un aviso.



