Columna Alternativa: Oficio de periodista

Oficio de periodista

Gustavo Mares

La comunicación y la tecnología avanzan a pasos agigantados y de alguna manera, la tauromaquia, ‘el más joven de los espectáculos antiguos’, echa mano de ambos para llegar a los aficionados y al público en general.
Sin embargo, a las nuevas generaciones de profesionales taurinos les pasa de noche que para tener una óptima comunicación con las grandes masas hace falta algo más que solamente un teléfono móvil y un buen diseñador.
Ahora mismo, toreros, empresarios, ganaderos y subalternos aprovechan redes sociales para enviar comunicados, que en el mejor de los casos encargan a ‘repor-fans’, que distan mucho de un periodista.
Es precisamente por esa falta de oficio periodístico, que en la mayoría de los frentes la comunicación taurina oficial es deficiente, por decir lo menos. Habrá que dejar de lado las faltas de ortografía y la sintaxis, porque este espacio sería insuficiente.
Lo que no se puede soslayar es que la función principal de un gabinete de prensa es informar veraz y oportunamente. Lo que solamente en contadas ocasiones ocurre.
Por ejemplo, en el caso de los toreros. Hay quienes envían a diestra y siniestra textos que elogian determinada faena, le ‘prenden incienso’ y dan el balance artístico de esa lidia, pero nada más. Ni siquiera consignan en qué plaza fue, ni qué ganado se lidió, ni mucho menos a los alternantes, lo que convierte ese mensaje en basura.
También hay quienes después de un éxito ‘clamoroso’ en esas plazas de Dios no sólo se ufanan en enviar información deficiente, inexacta e incompleta, sino que también lo aderezan con una fotografía opaca, distante y muy mal tomada. Les pasa de noche que si a ellos su carrera poco les importa, a los aficionados menos.
La semana pasada la empresa de la México dio a conocer los pormenores de la temporada novilleril que arranca el próximo mes. Acaso por estrategia subieron el cartel oficial el viernes por la noche, lo que hizo prácticamente imposible su publicación en los medios impresos.
También ahí hubo gran deficiencia en la información, al grado que días después, la misma empresa abrió un espacio en redes sociales para aclarar las dudas, que fueron muchas.
Otro ejemplo de la falta de profesionalización en el sector de la comunicación taurina, quedó de manifiesto con el festejo a beneficio que se dará este sábado en Apizaco.
Si bien para confeccionar este cartel hubo muchos problemas, porque el apoderado de un diestro inicialmente contemplado se puso quisquilloso y quería imponer condiciones, da la impresión de que les ganó el tiempo para hacer el anuncio oficial.
Una vez que se corrió el velo de la incógnita, ya con la combinación hecha pública, se ofreció apenas el lunes en Apizaco una conferencia de prensa, en la que solamente se confirmó la combinación, pero no hubo alguna novedad, que es lo que supone la noticia, algo nuevo.
Y apenas ayer, en la Ciudad de México, se ofreció una nueva conferencia de prensa, más o menos por la misma tónica. Si los protagonistas harían el viaje entre ciudades, bien podrían haberse llevado a cabo ambas conferencias el mismo día, porque será difícil que la segunda conferencia, con el mismo tema y con sólo un día de diferencia, pueda tener impacto. Además así, demostrarían con hechos la cercanía entre la capital y el escenario del festejo en Apizaco..
Pero, al final del día, cada quién maneja su negocio como mejor le convenga. Por lo pronto hay que hacer votos para que la temporada novilleril en el coso grande transcurra sin sobresaltos y sin ninguna traba legal que impida su celebración.
Para finalizar, la pregunta de la semana: ¿Qué torero fue prestanombres de un empresario hoy prófugo de la justicia?