Pobladores del municipio poblano de Ixtacamaxtitlán vivieron momentos de angustia cuando vieron caminar cuatro toros de lidia. Sabedores del peligro, no quisieron correr riesgos y utilizaron armas de fuego para proteger a las familias.
Hoy se sabe que esos toros, que serían lidiados el domingo en Tlacolulan, Veracruz, fueron embarcados en un rancho de Apizaco, a donde llegó el gran varilarguero Fermín Ortega Salinas, quien también se desempeña como transportista.
Con un acompañante, el picador tomó carretera, pero antes de abandonar el estado de Tlaxcala fue sometido por un par de delincuentes, que les despojaron del camión y sus pertenencias personales, entre las que se contaba un traje de varilarguero.
Paco Franco, uno de los promotores del festejo veracruzano, comentó al respecto: ‘El sábado en la madrugada fue asaltado el picador de toros Fermín Salinas, justo a la salida de Apizaco , Tlaxcala. Iba en su camión en el que transportaba los cuatro astados para el festejo dominical. También llevaba un caballo. Había gran expectación, pues en preventa ya se habían vendido más de mil boletos, pero después de esto, tuvimos que suspender’.
El empresario considera que los rateros iban por la unidad vehícular, pero no se imaginaban el contenido del camión. Por eso, después de quitar el gps localizador del automotor, fueron tirando todo a su paso.
Fue así, que horas después el varilarguero recuperó el traje en el que por cierto los rateros pusieron el chip. Pero los delincuentes no sólo se deshicieron de las pertenencias personales de las víctimas, sino que con total inconsciencia soltaron camino a Ixtacamaxtitlán los cuatro toros bravos, que causaron pánico entre los pobladores.
Al filo del mediodía del domingo, pobladores de la comunidad de Santa María Ixtacamaxtitlán comenzaron a reportar la presencia de toros bravos en las inmediaciones de un tramo carretero.
Indicaron que habían hallado cajones de toros tirados en el camino, por lo que los vecinos se comenzaron a alertar entre unos y otros para evitar accidentes, sin antes impedir que los astados voltearan un vehículo y causaran daños humanos.
‘Afortunadamente la cosa no pasó a mayores, porque los pobladores se percataron que se trataba de toros bravos y utilizaron armas de fuego para defenderse. A lo largo del camino por el que pasaron los delincuentes fueron tirando todo’, subrayó Franco, quien agradeció el apoyo del presidente municipal Raúl Velasco, quien tuvo conocimiento de lo acontecido.
A pesar del trago amargo y el golpe económico que conlleva, Franco aseguró que el festejo del 8 de diciembre en ese mismo escenario se mantiene firme, y es que está programada la despedida en esa población del rejoneador navarro Pablo Hermoso de Mendoza.
En lo que respecta al vehículo robado tiene las placas WY-3033-D. Al cierre de esta edición las autoridades competentes no habían capturado a los culpables, ni recuperado la unidad.








