TRIUNFAL ALTERNATIVA DE MERCURY EN TLAHUELILPAN

Texto y foto: ÁNGEL SAINOS

Después de remar contra corriente durante varios años y tras la pandemia que le hizo reflexionar sobre la importancia de cumplir las metas que ‘uno se traza en la vida’, el capitalino Luigi Mercury tomó la alternativa. Fue en la feria hidalguense de Tlahuelilpan, en la que recibió el anhelado abrazo por parte del tlaxcalteca Uriel Moreno ‘El Zapata’, festejo en el que el norteño Antonio García ‘El Chihuahua’ atestiguó la ceremonia.

La plaza hidalguense registró un lleno en tarde que amenazaba con lluvia, pero que al final ‘se las perdonó’. 

Se lidiaron toros de La Soledad, ganadería propiedad de Mariano González, quien hizo acto de presencia, como algunas figuras del medio artístico.

El ganado, que lució los colores de su divisa en morado y azul celeste, estuvo bien presentado. En cuanto a juego fue desigual.

El burel de la ceremonia llevó por nombre ‘Artista’, herrado con el número 7 y con  440 kilogramos de peso.

El toro puso a prueba las ‘cartas credenciales’ de Mercury, quien desde que se abrió de capa mostró significativos avances en su tauromaquia.

Previo a la faena de muleta, el capitalino se fundió en un caluroso y emotivo abrazo con ‘El Zapata’. El toricantano (se llama misacantano a quien se ordena sacerdote y oficia misa por primera vez) brindó la faena a su familia.

El astado tuvo bravura y nobleza, que aprovechó a cabalidad el nuevo matador de toros. Sus primeras tandas fueron en redondo, pero lo mejor llegó con la zurda al ligar series de naturales templados y de mano baja. Certero con la toledana cortó el primer trofeo en esta nueva faceta de su carrera taurina. Con el apéndice en mano, el diestro dio una emotiva vuelta al ruedo.

Cerró plaza luego de que padrino y testigo firmaron emocionantes faenas que les valieron para cortar dos orejas cada uno. El capitalino no se arredró y salió ‘a dar pelea’.

Es claro que el oficio de Mercury dista del que tienen ‘El Zapata’ y ‘El Chihuahua’, dos ‘viejos lobos de mar’. Pero estuvo a la altura y no desmereció en lo absoluto. Le dio gran seriedad al compromiso.

Su apasionada entrega llegó acompañada de un merecido trofeo.

 

PADRINO Y TESTIGO

Uriel Moreno ‘El Zapata’ salió a disputarle las palmas a sus compañeros de cartel, sin importar antigüedad de alternativa. Después de que su nuevo ahijado se fue por delante con el corte de un trofeo, el experimentado tlaxcalteca dio un golpe de autoridad y recibió de hinojos a su burel. Cubrió de manera espectacular el segundo tercio y también muy emocionante resultó su trasteo muleteril lo que le valió para desorejar al astado.

Con el segundo de su lote, Moreno volvió a derrochar ganas por agradar, lo que el público le agradeció con fuertes palmas.

Y si el padrino salió con todo, el enrazado Antonio García no se quedó atrás. Fiel a su estilo puso al público ‘al filo de la butaca’, lo que le redituó en la concesión de dos trofeos. El norteño no escatima esfuerzos por ganarse la ovación popular y se jugó la vida.

Con el que salió en el ‘lugar de honor’, ‘El Chihuahua’ estuvo tesonero y voluntarioso, lo que le valió para escuchar fuertes palmas.

Al término del festejo, padrino, testigo y ahijado compartieron una emotiva salida a hombros.