Para la corrida de rejones…  LOS TOROS DE ZACATEPEC, DE ENCASTE MURUBE, EN CEDRAL

ADIEL ARMANDO BOLIO
Se informa que, en la actualidad, el bonito coso “Frascuelo” de Cedral, San Luis Potosí, es considerado la Céret de México, ello, gracias a la seriedad de los toros que se lidian en su ruedo y, sobre todo, a la dedicación puesta por el joven empresario Manuel Azcona.
Como se sabe, esta pequeña plaza de toros está enclavada en el Altiplano Potosino, fue inaugurada el 14 de agosto de 1902 y, desde entonces, reza la tradición de que se celebre una corrida de postín.
Ahora, la apuesta del señor Azcona, se dice, es la de montar dos festejos, por lo que, ahora, el próximo domingo 23 de febrero de 2025, se realizará una expectante corrida para rejones, misma en la que harán el paseíllo los caballeros en plaza, el potosino Jorge Hernández Gárate, el navarro Guillermo Hermoso de Mendoza y el mexiqueño Fauro Aloi.
Así pues, respetando el trapío y la presencia del toro, la empresa “Cantauro”, para tal ocasión, ha seleccionado un encierro con edad, procedente del municipio poblano de San José de Chiapa, donde está enclavado el rancho La Compuerta y en él se halla la emblemática dehesa de Zacatepec, casa de la divisa en rojo y plomo, que preserva con celo el encaste español Murube.
Esta casa ganadera, propiedad de los señores Bernardo, Juan Pablo, Alejandro y Mariano Muñoz Reynaud, es considerada una joya del campo bravo mexicano y, por ello, es una de las predilectas para el toreo a caballo.
De ahí que, para el ganadero Alejandro Muñoz, la crianza de estos toros es un aporte importante a la Fiesta Brava, bajo una propia identidad desde 1920, es decir, un toro negro, junto al son y la nobleza, que son algunas de las principales características que definen a esta ganadería y que tanto gusta a los caballistas en la actualidad, se asegura.
De esta manera, con la visión del empresario Manuel Azcona y de la ganadería de Zacatepec, el binomio resulta perfecto y atractivo, pues se está hablando de una plaza seria para toros serios, así que, dicho motivo, reviste especial ilusión para todos los protagonistas.
“Es una alegría estar en una plaza que goza de gran prestigio, que se le ha colgado la etiqueta de torista. Vamos con la enorme ilusión de nuestra presentación en Cedral”, explicó el ganadero, quien también reafirmó que el toro de Zacatepec, de encaste Murube, tiene emoción, bravura y se siente en el ruedo.
Bajo la exigencia y seriedad, Manuel Azcona apuesta por este encaste de cara a su corrida para rejones, en la búsqueda del triunfo para los actuantes, así como de la preservación del prestigio para su plaza de toros y es que para nadie es ajeno el profundo amor que tiene por su tierra y su gente, siendo una muestra de ello que el joven empresario levantó de cero una plaza vapuleada por terceros que sólo buscaban el beneficio propio.
UNA PLAZA A FAVOR DE LA AFICIÓN
Se comenta que, el resurgir del coso cedralense ha sido más que benéfico, pues desde 2012, a través de “Cantauro”, el trabajo ha sido continúo y siempre a favor de la afición, nunca del propio. Ese año, se señala, regresó la vida al pueblo en forma de toros, pues, en la figura de Manuel Azcona, se encontró a un joven visionario, apasionado de la vida, orgulloso de sus raíces, con amor y respeto a la Fiesta Brava. Se trata de un nuevo enfoque y una nueva visión empresarial que comenzó a dar de que hablar y, en pocos años, Cedral cobró importancia en la geografía taurina nacional.
“La plaza de toros ‘Frascuelo’ significa todo para mí. Es la causante de mi amor a la Fiesta de los Toros. Aquí todo se hace con amor, se cuida hasta el más mínimo detalle, pero, además de eso, en Cedral y su plaza se respeta al toro bravo por sobre todas las cosas, porque es el pasado, el presente y el futuro de la fiesta. Si hay toro, hay todo”, afirmó el empresario, que ya cuenta los días para la presentación de Zacatepec.
Cedral tiene algo que ni se compra ni se vende, personalidad, llevando al toro como único y principal protagonista y, justo por ello, ha ganado ya el calificativo de ser nuestra Céret mexicana.
De tal suerte que, ante esta efervescencia, un público cautivo espera el entrante domingo 23 de febrero para abarrotar la plaza de toros “Frascuelo”, cuyo aforo es de tres mil 500 personas, aunque el permitido es de tres mil 100.
EL ENCIERRO DE ZACATEPEC
Las características de los ejemplares de Zacatepec, diferentes en tipo, son, entonces, las siguientes:
Se trata del astado marcado con el número 37, de pelaje negro, listón y cornivuelto.
El 3, negro zaino y brocho de pitones.
El 2, negro, bragado, jolino, meleno, montado de cuerna y delantero.
El 15, negro, montado de cornamenta y brocho.
El 57, negro zaino y brocho de astas.
Y el toro herrado con el número 6, de pinta negro, meano, meleno, vuelto de arboladura y delantero.