El novillero Adrián Hernández, en entrevista, resalta que las corridas de toros no solo son un espectáculo, sino que generan una significativa derrama económica y crean miles de empleos en diversas áreas
El novillero en retiro Adrián Hernández considera que una corrida de toros en una ciudad como Villahermosa puede dar trabajo hasta casi 2,000 personas, de ahí la importancia de mantener la fiesta brava.
Explica que los animalistas “ven las cosas de una manera muy visceral, sin tomar en cuenta que las corridas de toros necesitan seguir estando para la preservación de la especie del toro”.
La Plaza de Toros de Villahermosa vio a grandes figuras de la fiesta taurina y fue sede de la Imposición de Bandas, por lo que este inmueble es parte de la Nostalgia Tabasqueña
En entrevista, el novillero tabasqueño comentó: “La cuestión de las corridas de toros no solamente se trata de un espectáculo, del cual nos vemos limitados al hecho de ver a un torero dándose a la vida vestido de luces para entretener a la gente. Y posee nada incluso de la producción de empleos en diversos tipos de sectores, tanto en la cuestión ganadera como en la cuestión comercial. Los empleos que se generan dentro de las corridas de toros llevan una derrama económica bastante amplia, empezando desde quien cría los toros, que es el ganadero, los caporales, las personas que le dan alimentos, los veterinarios que atienden a los toros, las personas del campo, incluso hasta quienes se encargan de cultivar ciertos tipos de alimentos para los mismos toros, para su producción y su industrialización”.
Explica que una corrida como la del 21 de febrero en Villahermosa “las corridas de toros muchas de las veces generan demasiados empleos. ¿Quién mueve los toros de lado a lado? Hablo de quienes manejan los camiones de traslado, los pagos de impuestos que precisamente a través de la crianza del toro bravo incluso también se pagan ciertos tipos de impuestos en el momento de los que no se les pagaron unas guías, entre otras cosas. Sin dejar de un lado que, ya una vez que el toro del día está en la plaza de toros, se contratan a más personas, como taquilleros, que son incluso hasta paramédicos, en dado caso que se requieran, el pago de los toreros, los cubeteros… La derrama económica de los toros es suficientemente grande para poder abastecer a muchos sectores de la población, no solo tabasqueña, sino mexicana”.
Puntualiza que “en la sola corrida de toros, por el hecho de trabajar en la plaza de toros, se proporcionan más de 100 empleos, incluyendo hasta los mismos empresarios que dan empleos a las demás personas. Las corridas de toros, estamos hablando de que se producen más de 150 a 200 empleos por corrida de toros”.
Cuestionado sobre las protestas que siguen realizando las asociaciones y en las que Villahermosa no es la excepción, comentó: “Las agrupaciones que siempre se van en contra de las corridas de toros son agrupaciones que golpean, de las cuales tienen mucha desinformación al respecto, de lo que es una corrida de toros, olvidándose mucho de un lado de la cuestión de la economía, de lo que se genera, o más bien de los ingresos generados a través de los espectáculos taurinos. Se olvidan de la cuestión laboral por meterse en una cuestión animal”.
Agrega: “Se habla mucho sobre el derecho de los animales. Los animales no se puede hablar de que tengan como tal derecho, sino en por qué situación, porque las únicas personas que generan derechos y obligaciones son los seres humanos. Hablan de… Sin embargo, una regulación es hacia el ser humano”.
Explica que las corridas de toros incluso tienen su reglamento taurino para llevar a cabo lo que es el mismo espectáculo. Se pagan los impuestos al municipio, se pagan los impuestos de la federación a través de las cuestiones federales de lo que hubieran de ser, en este caso, los empresarios. Pero al hablar incluso de las protestas taurinas, pues obviamente se ven por el espectáculo cruel, lo que no se informa en este tipo de espectáculos tanto es la derrama económica como la misma crianza del toro bravo. La crianza del toro bravo se ve bajo la necesidad evidentemente”.
Deja en claro que “el toro bravo está destinado solamente y exclusivamente a los espectáculos que vienen totalmente taurinos, como lo son las corridas de toros, no tienen otra finalidad. El toro de lidia es una tradición mexicana adoptada total y plenamente en México desde el año 1824, en la cual se ha venido preservando y de la cual incluso ha tenido ciertas modificaciones en su reglamento. No estoy diciendo que las corridas de toros sean como tal, confirman plenas de nuestras tradiciones exclusivamente mexicanas, pero sí ha sido tropicalizada y adaptada a nuestro beneficio. Incluso hasta tenemos nuestra propia especie de toro bravo mexicano”.
Finaliza: “El animalista ve las cosas de una manera muy visceral, sin tomar en cuenta que las corridas de toros necesitan seguir estando para la preservación de la especie del toro. No hay corridas de toros sin toros de lidia y no hay toros de lidia sin corridas de toros”.



