Se busca al tercer ‘nuevo mosquetero’
Gustavo Mares
El pasado 12 de febrero, los diputados de la Comisión de Puntos Constitucionales e Iniciativas Ciudadanas aprobaron el acuerdo para iniciar un parlamento abierto sobre la posible prohibición de las corridas de toros, novilladas, becerradas, rejoneo y peleas de gallos en el país.
Estas mesas de diálogo comenzaron esta semana y llegarán a su conclusión el día 24, con el objetivo de promover un intercambio de opiniones en el que se analizará el impacto social, cultural y ético de estas prácticas, así como su legislación en el marco de los derechos de los animales.
Creyentes y ateos se han dado a la tarea de conseguir firmas a favor de las respectivas causas. En tanto, las autoridades competentes esperan a que los plazos se cumplan.
Sin embargo, el gobierno, tanto federal como estatal tiene otros asuntos de mayor envergadura qué atender.
Aunque en el mundo de la política y la tauromaquia muchas veces la lógica brilla por su ausencia, todo apuntaría a que con este tipo de parlamento abierto lo que al final del día buscan es que pase el tiempo para que de una u otra manera este tema se vaya a la congeladora por un largo rato.
Con la presión del presidente de los Estados Unidos, en lo federal, y por ejemplo la irrupción del Tren de Aragua, cartel venezolano que comienza a apoderarse de las calles de la Ciudad de México, todo haría pensar el tema taurino es de lo menos importante en ambas agendas.
A reserva de lo que pueda acontecer y si es que al final del día la lógica se impone, los profesionales taurinos habrán ganado un periodo de gracia para tratar de enmendar el camino.
Con los festejos más recientes en escenarios de máxima categoría como la Plaza México y El Nuevo Progreso de Guadalajara, que han registrado buenas entradas, hay una luz al final del camino.
Pero no hay que echar las campanas al vuelo, pues una constante en los festejos con importante presencia de aficionados han sido los toreros importados de renombre. Los extranjeros se van, y en el caso de Ponce, para siempre, pero los toreros mexicanos son los que ‘jalan la carreta’ a lo largo del año. Son los que tienen que agotar el boletaje.
Desafortunadamente, los toreros no pueden solos. Requieren de un esfuerzo conjunto en el que los empresarios son pieza fundamental pues se supone que son ellos los encargados de entender qué es lo que la afición quiere.
Al momento de escribir estas líneas y cuando los cosos de CDMX y Guadalajara han celebrado la parte álgida de sus seriales lucen por méritos propios dos nombres: Diego Silveti y Diego San Román, el primero le amargó la despedida a Enrique Ponce en la Plaza México, en tanto que el segundo le pegó un baño a Roca Rey.
El domingo continuará la actividad tanto en México como en Guadalajara.
En la plaza grande están el rejoneador Andy Cartagena y a pie, José Mauricio y Ernesto Javier “Calita”, con toros de Las Huertas; mientras que en la plaza en la que sale el toro grande actuarán Oscar Rodríguez, Pepe Murillo y David Galván, con ganado de Tenexac.
A ver quién levanta la mano para formar a los nuevos ‘Tres Mosqueteros’ a lado de los dos Diegos.
Para finalizar, la pregunta de la semana: ¿Qué será del asesino serial de Iztacalco, quien se dice antitaurino y animalista?



