El experimentado novillero Guillermo Gallegos dejó constancia de que ‘el que tiene, retiene’ en el festival que se llevó a cabo en San José Tetel, Tlaxcala, donde se llevó a cabo un festival que resultó emocionante y ameno.
Ante un lleno se lidiaron astados de Saúl Rodríguez, buenos con sus bemoles.
Abrió plaza Guillermo Gallegos, quien se recreó a la verónica jugando los brazos al tiempo que acompañaba con la cintura el viaje del burel.
La faena fue templada y por ambos lados, sin embargo, el burel terminó por rajarse.
Certero con la toledana, Guillermo Gallegos cortó una oreja con petición de la segunda.
Alternó con Ramses Silva, a quien le correspondió el mejor astados del encierro.
El torero en turno estuvo a la altura de las circunstancias y por lo mismo el juez le otorgó las dos orejas.
Cerró plaza Vladimir Díaz, voluntarioso, cortó una oreja.
A pesar del paso del tiempo, Gallegos no pierde la ilusión de poder recibir algún día el anhelado abrazo. Por lo pronto en este escenario demostró que lo bien aprendido jamás se olvida.



