Texto y foto: Ángel Sainos
El Cortijo de Tetla fue escenario de una vibrante novillada sin picadores que reunió a jóvenes promesas del toreo, quienes ofrecieron una tarde de emociones ante un ganado de calidad. La plaza abrió con el becerrista Fausto Piedras, quien lidió a la usanza portuguesa una vaca de la ganadería Tenopala, mostrando temple y estilo.
En lidia a la española, se lidiaron cinco erales de la ganadería San Pedro, que dieron buen juego. Los resultados fueron los siguientes: Jesús García recibió una ovación por su sólida actuación; Raúl Ibarra conectó con el público y dio una vuelta al ruedo; Antonio Peláez fue reconocido con palmas; mientras que Daniel Sánchez y Octavio Ángulo se llevaron una oreja cada uno, destacando por su entrega y buen toreo.
El festejo, que congregó a aficionados de la región, reafirma el compromiso de Tlaxcala por impulsar a la nueva generación de toreros en un ambiente de tradición y pasión taurina.



