Isaac Fonseca Lamenta la Prohibición Disfrazada en la Plaza México

El matador mexicano Isaac Fonseca expresó su profunda tristeza y preocupación ante la reciente decisión del Gobierno de la Ciudad de México, encabezado por Clara Brugada, que imposibilita la realización de corridas de toros tradicionales en la Plaza México, el recinto taurino más grande del mundo. Las modificaciones aprobadas en marzo de 2025 por el Congreso local, que establecen un formato de “espectáculos taurinos sin violencia”, fueron calificadas por Fonseca como una “prohibición disfrazada” que atenta contra la tradición, los derechos de los ciudadanos y la subsistencia de miles de familias.

Un Reglamento que Rompe la Esencia de la Tauromaquia

Fonseca, originario de Michoacán, señaló que las nuevas reglas, que prohíben la muerte del toro en el ruedo, el uso de banderillas, espadas y lanzas, y limitan el tiempo de cada lidia a 10 minutos por toro, hacen inviable la práctica de la tauromaquia en su forma tradicional. “Es una prohibición disfrazada de regulación. Las medidas adoptadas por el gobierno capitalino alteran los tres tercios que definen nuestra profesión y nuestra cultura”, afirmó el torero.

El matador destacó que la Plaza México, un ícono de la tauromaquia mundial, no podrá realizar festejos bajo estas condiciones, ya que la esencia de la lidia, que incluye el uso del capote, la muleta, el picado, las banderillas y el estoque, queda eliminada. La decisión de la empresa gestora del coso de Insurgentes de cancelar los festejos taurinos refleja, según Fonseca, el compromiso de preservar la integridad histórica y cultural de esta práctica.

Impacto Económico y Cultural

El torero subrayó que la suspensión de las corridas no solo afecta a los matadores, sino a una amplia cadena económica que incluye ganaderos, comerciantes, transportistas y familias que dependen de esta actividad. “Es triste que no vean por todos estos empleos. Más allá de la tradición y la cultura, hay miles de familias afectadas”, lamentó Fonseca, quien ha vivido de cerca las consecuencias de prohibiciones similares en su natal Michoacán, donde las corridas de toros fueron completamente vetadas.

Fonseca también criticó el desconocimiento de las autoridades sobre la cría del toro de lidia, un animal que, según explicó, tarda cuatro años en alcanzar los 450 kilos necesarios para una corrida, a diferencia de los bovinos comunes que generan ganancias en meses. “Dicen que el toro puede regresar a la ganadería, pero eso es inviable. Un toro lidiado no puede volverse a torear porque ya conoce el ruedo. Además, mantenerlo sin fines taurinos no es rentable para los ganaderos”, explicó. Advirtió que estas restricciones podrían llevar a la extinción de la raza del toro de lidia, un pilar de la tauromaquia mexicana.

Un Atentado a la Libertad y la Representación Ciudadana

Como ciudadano, Fonseca expresó su frustración por sentirse desrepresentado por las decisiones del gobierno capitalino. “No vivo en la Ciudad de México, pero mi actividad me lleva a trabajar ahí. Es triste que los servidores públicos no velen por el pueblo y sus derechos”, afirmó. Subrayó que la democracia implica respetar la diversidad de opiniones: “Tan respetable es quien odia las corridas como quien las ama. Vivir en democracia es vivir en la diferencia”.

El torero también cuestionó los argumentos de los legisladores, quienes han sugerido que la raza del toro de lidia podría recuperarse mediante cruces genéticos. “Eso demuestra que no tienen idea del peligro que están causando ni de cómo están legislando. No entienden lo que significa este animal para nuestra cultura”, sentenció.

Un Futuro Incierto para la Tauromaquia

Las modificaciones aprobadas por el Congreso de la Ciudad de México incluyen siete puntos que, según el sector taurino, desvirtúan la esencia de la lidia: la prohibición de la muerte del toro, el veto a objetos punzantes como banderillas y espadas, la devolución del toro a la ganadería, la protección de los cuernos, la prohibición de maltrato y la limitación de tiempo a 10 minutos por toro con un máximo de 30 minutos por evento. Estas medidas, según Fonseca y la Plaza México, hacen imposible realizar corridas que respeten la tradición de los tres tercios, una práctica que combina arte, técnica y valentía.

La Plaza México, fiel a su compromiso con las costumbres taurinas, anunció que no llevará a cabo festejos bajo estas condiciones, una decisión que Fonseca apoya, pero que lamenta profundamente por el impacto en la comunidad taurina. “La Plaza México es un símbolo, no solo de México, sino del mundo. Perderla como escenario de la tauromaquia es un golpe al corazón de nuestra identidad”, concluyó el matador.

Un Llamado a la Reflexión

Isaac Fonseca hizo un llamado a las autoridades para reconsiderar estas medidas y abrir un diálogo con el sector taurino, que representa no solo una tradición de siglos, sino una fuente de empleo y un elemento clave de la identidad mexicana. Mientras tanto, la suspensión de las corridas en la Plaza México deja un vacío en el corazón de los aficionados y plantea interrogantes sobre el futuro de la tauromaquia en el país.