Feria de la Vendimia en Nimes con Ausencia de México

La Feria de la Vendimia de Nimes, en Francia, presentada por el empresario Simón Casas, promete un ciclo de gran relevancia del 19 al 21 de septiembre, con cinco festejos que reúnen a figuras consagradas, jóvenes promesas y un homenaje cultural de alto calibre. Sin embargo, la ausencia de toreros mexicanos en los carteles genera desconcierto, especialmente cuando México abre sus puertas con generosidad a los diestros europeos, en un gesto de reciprocidad que no encuentra eco en esta edición.

El serial iniciará el viernes 19 de septiembre con la innovadora Corrida Lírico-Carmen, un tributo al 150 aniversario de la ópera de Georges Bizet.

Bajo la dirección musical de la orquesta Chicuelo II, con coros y una escenografía diseñada por Patrice Blanc y el artista nimeño Jules Milhau, los matadores Sebastián Castella, Alejandro Talavante y Tomás Rufo lidiarán toros de Victoriano del Río en un evento que fusiona arte taurino y lirismo.

El sábado 20 de septiembre, la apuesta por el futuro del toreo se materializará con una novillada matinal que presentará a Javier Zulueta, Martín Morilla y el nimeño Víctor frente a utreros de Gallon. Ese mismo día, Aarón Palacio tomará la alternativa de manos de José María Manzanares y Roca Rey, con toros de Jandilla, en una ceremonia que conmemorará el décimo aniversario de la alternativa de Roca Rey.

El domingo 21 de septiembre, una corrida mixta matinal destacará la actuación de Marco Pérez, quien estoqueará cuatro toros de Juan Pedro Domecq, junto a la presentación de la novillera Olga Casado frente a dos novillos de Garcigrande.

El cierre de la feria llegará esa misma tarde con un cartel de lujo: Miguel Ángel Perera, Daniel Luque y el joven francés El Rafi enfrentarán toros de La Quinta, tras sus triunfos en la pasada Feria de Pentecostés.

Pese a la riqueza de los carteles, la omisión de toreros mexicanos resalta como un vacío significativo. México, cuna de una tradición taurina vibrante, merece un lugar en eventos de esta magnitud, máxime cuando sus plazas acogen con entusiasmo a los matadores de ultramar.

Esta falta de correspondencia plantea un desafío para el equilibrio y la hermandad en el mundo taurino internacional.