Santi Peláez Servin, niño torero frente  500 años de historia de Atenco

A sus diez años, Santiago “Santi” Peláez Servin está listo para escribir un nuevo capítulo en su incipiente pero brillante trayectoria taurina. El próximo 23 de agosto, en la Finca Antonio Servin, en Cacalomacán, el joven torero enfrentará su segunda encerrona, un reto de valor y destreza que coincide con la celebración de los 500 años de la ganadería de Atenco, la más antigua del mundo, fundada en 1525.

El festival taurino, que dará inicio a las 13:00 horas, no solo marcará un hito en la carrera de “Santi” —quien también festejará su décimo cumpleaños—, sino que rendirá homenaje a una ganadería legendaria, propiedad de la familia Muñoz Pérez y Pérez de la Fuente.

En esta ocasión, el niño torero lidiará en solitario cuatro becerros de Atenco, bajo la dirección de lidia del matador Alfredo Gómez “El Brillante”, con Francisco Garduño como juez de plaza y J.M. Álvarez como asesor. La música de la Banda de la Plaza México engalanará una jornada que promete ser inolvidable.

Jesús Servin, abuelo de Santiago, compartió con orgullo los detalles de este evento: “Vamos a invitar a algunos niños toreros para que tengan su primer acercamiento, pero quien llevará toda la responsabilidad será Santiago. Su primera encerrona fue en la Plaza Los Azulejos, en Atizapán, hace dos años”.

A su corta edad, “Santi” ya ha dejado huella en plazas nacionales e internacionales, consolidándose como una promesa de la tauromaquia.

La ganadería de Atenco, eje central de esta celebración, lleva cinco siglos de historia. Según Jesús Servin, sus orígenes se remontan a Hernán Cortés, quien tras la conquista adquirió 30 mil hectáreas en el Valle de Toluca, abarcando los actuales municipios de Toluca, Metepec, Santiago Tianguistenco, Xalatlaco, Chapultepec, Mexicaltzingo y San Mateo Atenco.

“En 1525 (Cortés) trajo de España ganado bravo con el propósito de cuidar sus grandes extensiones de tierra; posteriormente, la Hacienda de Atenco pasa a ser propiedad de los Marqueses de Calimaya, que son los Señores Juan Gutiérrez (sobrino de Hernán Cortés), y así la Hacienda estuvo con esta familia durante tres siglos”, detalló Servin, citando información proporcionada por Jaime Infante, administrador de la Hacienda Atenco.

En 1878, la ganadería pasó a manos de la familia Barbabosa, con 3 mil hectáreas, y en 1963 fue adquirida por la familia Juan Pérez de la Fuente, cuyos descendientes son los actuales propietarios. A lo largo de su historia, Atenco ha cosechado triunfos en plazas mexicanas y extranjeras.

“El Matador de Toros, figura mundial de la tauromaquia del siglo antepasado (1882), Ponciano Díaz, nació en la Hacienda de Atenco, el cual triunfó en España, siendo el primer mexicano en tomar la alternativa en Madrid”, destacó Servin.

La unión de “Santi” Peláez, un niño torero con proezas en México y Francia, con los 500 años de Atenco, promete ser un espectáculo histórico. Enfrentarse en solitario a cuatro becerros de esta ganadería mítica es un desafío que refleja el valor y la pasión de este joven, quien, con el apoyo de su familia y el legado taurino mexicano, busca dejar su marca en la Fiesta Brava.