Luigy Mercury, el ‘loco irreverente’ que lucha por sus sueños, listo para el domingo

Este domingo, Luigy Mercury sumará una corrida a su breve pero intensa trayectoria como matador de toros. El reconocido promotor Luis Yunuén Polanco Vega, que hace apenas un año tomó la alternativa, compartirá cartel en una corrida benéfica con Alan Corona, Jesús Sosa y Rafael Soriano, para lidiar un serio encierro de la prestigiada ganadería de Reyes Huerta en San Andrés Ahuahuastepec, Tlaxcala.

En casa, la emoción se mezcla con muchas sensaciones. Su hijo Luigy lo dice con el corazón en la mano: “Sí, la verdad es que me da mucho miedo que mi papá toree. Pero soy el único que lo apoya y estoy con él. Es raro, porque mi papá era o sigue siendo empresario, pero no era torero. Y de repente ya estaba vestido de luces”.

El propio Mercury reconoce las tensiones que trajo su pasión: “Aunque cuento con el apoyo de mi esposa y mi hija, no voy a negar que hubo pláticas en ocasiones ríspidas con mi esposa por el tema taurino y la entiendo, pero Luigy desde un principio jaló conmigo”.

Realista y agradecido, hace balance de su año como doctor en tauromaquia: “Entre corridas de toros y festivales habré toreado menos de diez, es claro que se trata de una cifra mínima, pero desde que me decidí a tomar la alternativa sabía que era así”.

Y recuerda con orgullo: “Gracias a Dios es que pude cumplir el sueño de tomar la alternativa, apenas en octubre celebré un año. Un doctorado con todas las de la ley con dos leones como mi padrino Uriel Moreno ‘El Zapata’ y Antonio García ‘El Chihuahua’ con ganado de La Soledad”.

Con poco más de cincuenta años de edad, asume su lugar sin falsas ilusiones: “Es claro que no voy a ser figura del toreo y es también real que el hecho de haber recibido el abrazo me hizo cerrar un ciclo que tenía pendiente en mi vida”.

Defiende su lucha: “Hay casos de personas con mucho dinero o contactos, que jamás pudieron tomar la alternativa. Yo logré hacerlo después de los cincuenta años. Es algo personal, la vida es para vivirla, acaso soy un loco irreverente, pero creo que no puedes dejar de luchar por tus objetivos”.

En un toreo en crisis, Mercury diagnostica sin rodeos: “Afortunadamente no vivo del toro, porque ahora mismo es imposible. Sin querer ser falto de respeto para nadie, creo que desde Manolo Martínez no hay un torero que agote el papel”.

Y advierte: “Ahora el toreo atraviesa por una de sus crisis más duras, porque no hay unión. Mientras los taurinos se pelean unos contra otros, los antis se preparan para la pelea”.

Cada amanecer entrena a la vieja usanza en los Viveros de Coyoacán. Este domingo volverá a jugárselo todo: “Espero en Dios que las cosas se den bien, porque de ser así daré otro paso en mi carrera taurina, tan importante como el día en que recibí el abrazo… Pero todo a su tiempo. Los tiempos de Dios son perfectos”.