Texto y foto: Guillermo Espinosa
En la sexta corrida de la Temporada Grande de la Plaza Nuevo Progreso en Guadalajara, con tres cuartos de entrada y un clima soleado y agradable, Andrés Roca Rey volvió a demostrar por qué es la máxima figura del toreo actual al cortar dos orejas en una faena cargada de mando, poder y personalidad que levantó al público de sus asientos, aunque el peso de los trofeos no estuvo exento de polémica en los tendidos.
Se lidiaron toros de Peñalba, nobles en líneas generales pero con evidente falta de fuerza; el segundo fue devuelto por débil y sustituido por otro del mismo hierro.
Pesos: 550, 510, 520, 510, 490 y 525 kilos.
Octavio García “El Payo” (azul rey y oro) saludó con palmas tras aviso en su primero y escuchó silencio tras su labor al cuarto.
Andrés Roca Rey (perla y oro) paseó las dos orejas del tercero, tras una actuación rotunda que impuso su concepto de toreo vertical y dominador, y silencio con el flojo sexto, al que poco pudo sacarle.
Arturo Gilio (tabaco y oro) cuajó detalles de calidad en ambos turnos y fue ovacionado con palmas en su lote.



