Luis Martínez: De jugar con toallas a tomar la alternativa en Navidad

El próximo 25 de diciembre, Luis Fernando Martínez recibirá la alternativa en la plaza Rodolfo Rodríguez “El Pana” de Apizaco y se convertirá en el matador de toros número 40 en la historia de Tlaxcala.

A días de lo que describe como “uno de los momentos más importantes” de su vida, el novillero de 23 años conversó sobre la mezcla de emociones que lo acompañan en la recta final de su preparación.

Originario de Apizaco y sin antecedentes familiares en la tauromaquia, Martínez llegó hasta este punto gracias a la disciplina y la constancia. Su pasión por los toros nació en la infancia por pura curiosidad.

“Desde niño me llamaba la atención, no tenía antecedentes taurinos, pero yo jugaba a torear con la toalla y con la cobija”, recordó.

En casa le impusieron una condición: priorizar los estudios. Cumplir con las calificaciones le abrió la puerta a la Escuela Taurina de Apizaco, donde una tarde lluviosa conoció al maestro Jesús Villanueva, quien comenzó su formación.

“Era una tarde lluviosa, bien lo recuerdo. Él me dijo que me entrenaba con gusto, pero que al principio lo tomara como un hobby, porque no muchos llegan a tomar en serio este sueño”, aseguró Luis.

Lo que empezó como juego se convirtió en compromiso serio. Villanueva vio en él buenas maneras y en 2017 debutó como becerrista en la plaza principal de Apizaco. Medio año después toreó cuatro novilladas sin picar y el 1 de enero de 2019 lo hizo con caballos.

“No sé si era tan bueno, pero me vieron maneras”, agregó.

La pandemia interrumpió el ritmo, pero una vez superada toreó varias novilladas y pisó plazas importantes como Guadalajara, Aguascalientes y la Monumental de México, donde aprendió una lección clave: “si no hay disciplina, de estar todos los días aquí, picando piedra y tocando puertas, es muy difícil llegar al sueño. Al toro hay que vivirlo las 24 horas del día”.

A días de la alternativa, los nervios ya se sienten. “Hay muchos nervios, ya no duermo, pero sueño con los toros, con vestir de torero, con convertirme en ese héroe que admiraba de niño. La casa pesa, estar en la tierra no siempre es favorable, pero está bien que la gente apriete”, reconoció Martínez.

La ceremonia será en la tradicional corrida navideña de Apizaco, con un cartel íntegramente juvenil: José Mauricio como padrino, Isaac Fonseca como testigo y seis toros de Torreón de Cañas.

“Es un cartel que yo soñaba. Hoy la fiesta está muy complicada y se necesitan jóvenes para que haya baraja taurina”, señaló el tlaxcalteca, quien añadió: “sé que me van a apretar y debo corresponder de la misma manera para que volteen a verme”.

A largo plazo aspira a torear en Colombia, Perú y dar el salto a España, aunque sabe que el camino no es fácil. Por ahora se enfoca en responder a la confianza de sus apoderados y empresas.

“La fiesta está muy castigada y sólo la podemos defender si llenamos las plazas”, concluyó el torero que pronto dejará de soñar con los toros para inscribir su nombre entre los matadores de Tlaxcala.