Foto Ángel Sainos
En el Auditorio Silverio Pérez de la Asociación Nacional de Matadores de Toros y Novillos, Rejoneadores y Similares, en la Ciudad de México, se realizó una reunión histórica para integrar propuestas al Programa General de Festejos por los 500 años de la Tauromaquia en México, evento coordinado por Tauromaquia Mexicana con participación presencial y vía Zoom de los principales sectores taurinos.
La sesión, moderada por el Dr. Salvador Arias Ruelas, inició con una disertación del historiador Salvador García Bolio sobre los orígenes de la fiesta brava en México, cuya primera corrida documentada data del 24 de junio de 1526, día de San Juan, marcando así el inicio de esta tradición cultural que se conmemora en 2026.Tauromaquia Mexicana, a través del ganadero Manuel Sescosse, presentó propuestas para una imagen gráfica unificada que será sometida a votación, solicitando que todos los eventos taurinos de este año aludan a los 500 años y utilicen este diseño. El matador Isaac Fonseca enfatizó la necesidad de apoyar el certamen para potenciar un Himno Taurino, proyecto que recibió respaldo unánime para su difusión.
El empresario Mariano Del Olmo expuso las proyecciones para el arranque del año en las principales ferias taurinas del país, destacando la importancia de integrar la narrativa de los 500 años. Entre las participaciones destacadas figuraron el periodista Luis Niño de Rivera, los ganaderos Francisco Cordero, Eduardo Martínez Urquidi y Roberto Viezcas (también empresario del sureste), así como la maestra Mary Carmen Chávez Rivadeneyra del Centro de Estudios Taurinos de México.
Desde Tlaxcala, el matador José Luis Angelino, representante del Instituto Tlaxcalteca de Desarrollo Taurino, anunció un concierto de pasodobles con la Banda Sinfónica del Estado en el Zócalo de Tlaxcala capital, además de ponencias culturales y tentaderos públicos didácticos en las tres principales ciudades del estado.Lo más sobresaliente fue la intervención de Luis Mariano Andalco y el padre Ranulfo Rojas, del grupo «Unidos por el Toro Bravo», quienes reportaron avances significativos en el proceso para declarar a Tlaxcala como «Santuario del Toro de Lidia», un paso clave en la protección del toro bravo y la tauromaquia.
Propusieron además un Coloquio Nacional Taurino en la Ciudad de México y festejos conmemorativos, anclando en Tlaxcala los 60 años de la Ganadería De Haro y los 30 años de la alternativa de Uriel Moreno «El Zapata».
La reunión transcurrió en un ambiente de unidad y corresponsabilidad entre ganaderos, toreros, empresarios, subalternos, peñas taurinas, aficionados, intelectuales y estudiosos, con el mensaje de Luis Niño de Rivera de ver esta efeméride no como un cierre, sino como «los primeros 500 años de Tauromaquia en México», para defender y preservar esta expresión cultural parte de la identidad nacional.



