Tlaxcala honra el natalicio de El Pana con un libro que desnuda triunfos y tragedias

Aficionados tlaxcaltecas honraron la memoria de Rodolfo Rodríguez El Pana, el torero que hizo de la autenticidad una forma de vida a través de su sello personal. A propósito de la conmemoración de su natalicio, se presentó el libro El Pana: Memorial de Embrujo, escrito por el periodista y cronista taurino José Antonio Luna Alarcón, una obra que se aleja del recuento frío de la biografía para internarse en la humanidad del personaje.

Durante su intervención, Luna Alarcón compartió uno de los pasajes más conmovedores del libro, en el que reflexiona sobre la tragedia que marcó la vida del torero: “La vida es sarcástica, muy sarcástica. Pan francés dejó parapléjico al panadero. No sé por qué a quienes somos gente del toro nos asombra tanto la desgracia torera y nos cuesta tanto entenderla. Quizá porque cuando un torero cae, de algún modo todos caemos con él”, dijo José Antonio Luna Alarcón, cronista taurino.

El autor habló de un destino que pareció siempre detener a El Pana en el umbral de la gloria con tardes memorables y las batallas personales contra el alcohol y la distancia familiar, así como una carrera vivida siempre “colgado de la última esperanza”.

“Siempre llegó al umbral, siempre pisó la entrada de la gloria, pero nunca pudo cruzarla para quedarse con ella en vida. Sí la alcanzó, pero después de la vida”, detalló Luna Alarcón.

El autor definió su obra como “retazos de mi memoria y de mi corazón”, una forma de decirle al torero lo que quizá quedó pendiente: “Este libro es, de alguna manera, mi forma de decirte, como se lo dije tantas veces: yo te venero, Pana”.

En la presentación también participó el matador de toros Gerardo Sánchez, quien fue alumno y cercano al torero en los últimos años de su vida. Destacó que uno de los grandes aciertos del libro es haber logrado capturar su esencia: “Plasmar la autenticidad de una persona es dificilísimo, y aquí se logra. El maestro Rodolfo Rodríguez nunca quiso copiar a nadie, nunca quiso quedar bien con nadie. Su mayor triunfo en la vida fue ser él mismo”.

Recordó que El Pana nunca dejaba indiferente a nadie, pues despertaba pasiones, rechazos, amores y odios, dentro y fuera del ruedo, precisamente por romper los cánones técnicos, estéticos y sociales de la tauromaquia.

Por su parte, el periodista Fabián Robles subrayó el valor literario del texto y su lugar dentro de la tradición taurina: “Son narraciones que construyen historias, que inmortalizan triunfos y tragedias, que desnudan personajes. El Pana: Memorial de Embrujo no es ficción, aunque su protagonista parezca quijotesco. Es la historia de un torero irrepetible, auténtico, lleno de miel y de hiel”.

El libro recorre, a través de textos breves y una mirada íntima, las faenas que marcaron época con los toros Conquistador, Chocolatero, Rey Mago, pero también las contradicciones de un hombre que eligió vivir y torear bajo sus propias reglas.