Texto: Guillermo Gómez | Foto VÍCTOR M. PENILLA
El diestro español Emilio de Justo abrió plaza en el coso La Luz, de León, Guanajuato, que celebra su tradicional feria, firmó una faena poderosa, que le redituó en el corte de una oreja.
El hispano estuvo por encima del burel al que toreó por ambos lados. El burel de Santín, ganadería titular, salía con la cara alta. Dejó una estocada desprendida para cortar una oreja.
El segundo de su lote fue el mejor toro del encierro, cuyos restos merecerían los honores de la vuelta al ruedo, después de que De Justo firmó una faena de altos vuelos por ambos lados, pero que no pudo rubricar con los aceros, por lo que todo quedó en vuelta al ruedo. Antes de oficial con la toledana, el español intentó ‘vender’ el indulto del toro, pero el juez no lo otorgó.
El valiente Arturo Gilio se jugó la vida, pero la espada la hizo pasar fatigas.
Al primero de su lote lo toreó de hinojos para poner al público ‘al filo de la butaca’.
No anduvo atinado con los aceros y todo quedó en saludos desde el tercio, en tanto que los restos de ese toro fueron premiados con arrastre lento.
El segundo de su lote fue un burel complicado, al que sometió para pegarle muletazos de gran mérito. Pincho tres ocasiones antes de espadazo certero. Ovación.
El lagunero decidió regalar un séptimo astado. Arturo Gilio cuajó una faena derechista, en los medios de la plaza, donde los toros pesan más. Actuación con mucha entrega. El juez otorgó una oreja con petición de la segunda, que no entregó por lo que fue abroncado.
Bruno Aloi ha estado voluntarioso y por encima del astado. Logró pases de mucho mérito. El toro pronto se apagó. Aloi saludó desde el tercio.
El sexto de la función presentó muchas complicaciones, pero el torero capitalino cumplió sobradamente con la papeleta, por lo que saludó desde el tercio.



