En un mundo en el que la tauromaquia ha perdido terreno en el corazón de la sociedad y los valores humanos parecen desvanecerse con el paso del tiempo, un espectáculo único resiste con fuerza y ternura: el toreo cómico-taurino de Patorro y sus Enanitos Toreros.
Durante casi cinco décadas, este grupo ha asumido la noble tarea de llevar la fiesta brava a los rincones más apartados de México y, sobre todo, de reconectar al público con emociones y principios que se creían olvidados.
“El toreo es amor y valores, al mismo tiempo es emoción y emotividad algo que poco a poco ha ido perdiéndose en nuestra sociedad”, comparte Armando Samuel López Madrazo, mejor conocido como ‘Patorro’.
Samuel, quien en su juventud se aventuró como novillero, forjó una amistad clave con el torero Edmundo ‘El Breujo’ Zepeda, director del espectáculo ‘Cuatro Siglos del Toreo’.
Fue precisamente en esa etapa cuando nació la idea de Patorro y sus Enanitos Toreros, inspirados en el exitoso “Bombero Torero” que triunfaba en España y visitó nuestro país.
“Fue en esa época que comenzó a forjarse Patorro y los Enanitos Toreros, gracias a la invaluable colaboración de Edmundo Zepeda. Nosotros tomamos la idea del ‘Bombero Torero’ que se presentaba con gran éxito en España y vino a nuestro país”, recuerda con cariño.
Con el paso de los años, ‘Patorro’ se formó como payaso y, más tarde, como coach, enriqueciendo aún más el espectáculo.
Junto a sus compañeros —Ignacio Zaragoza, Olga, José Samuel y Natalia— no solo provoca risas y emoción, sino que transmite un profundo mensaje de amor, inclusión y superación.
“Aunque es una sorpresa con la que cerramos el show, puedo adelantarte que el último acto resulta muy emotivo porque hacemos entre todos un ejercicio muy especial. Se trata de un cierre emocional, ya verán”, adelanta López Madrazo.
Este sábado 4 de abril, el grupo se presentará en Fábrica María, Estado de México, dentro de cuatro tandas por un boleto que combinará toreo cómico y toreo serio con el diestro Luigy Mercury, las actuaciones de ‘El Borrego’ Nava y Juan Carlos Casasola, y un gran cierre con un tributo a la Sonora Dinamita.
El acceso será de tan solo 300 pesos.
Reflexionando sobre los cambios en la tauromaquia durante los últimos cincuenta años, Samuel lamenta la doble moral actual: “con una doble moral te tachan de asesino, aunque desconozcan la tauromaquia”.
Con pasión y contundencia, ‘Patorro’ defiende el verdadero espíritu de la fiesta brava: “El toreo reitero que es amor. Las personas de talla baja suelen ser marginados no sólo por la sociedad, sino más triste aún por sus mismas familias. Tienen la autoestima muy baja. Los chavos que participan en la cuadrilla conocen otra manera de vivir. Sienten y reciben el cariño y el respeto del público”.
Y agrega con evidente emoción: “Los que han participado en la cuadrilla han aprendido de la tauromaquia que todo se puede lograr siempre y cuando lo intentes”.
Hijo del entrañable Jaime López ‘El Pato’, ‘Patorro’ llegó a sumar al año más de 130 festejos por toda la geografía mexicana, llevando alegría a pueblos remotos y, al mismo tiempo, abriendo oportunidades a jóvenes toreros que luego brillarían en el firmamento taurino, como Paco González (ex director ejecutivo de la Asociación de Matadores), el matador de toros Uriel Moreno ‘El Zapata’, quien no requiere presentación, y el diestro en retiro Mario Zulaica, actual responsable de la Plaza México.
Para cerrar, el gran ‘Patorro’ envía un cálido mensaje a la afición mexiquense: “Me va dar mucho gusto verlos en la plaza, la van a pasar muy bien estoy convencido de eso, además el cierre no se lo pueden perder será algo que tocará fibras sensibles”.
Una tarde que promete risas, emoción, valores y un cierre que tocará el corazón.













