La Asociación Mexicana de Empresarios Taurinos (AMET) defendió la tauromaquia como una actividad cultural, económica y legalmente regulada en Hidalgo, tras la iniciativa presentada en marzo de 2025 por el diputado del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Avelino Tovar Iglesias, que busca prohibir las corridas de toros en la entidad.
En un posicionamiento oficial, la AMET señaló que el debate sobre la tauromaquia es legítimo, pero debe basarse en argumentos completos, técnicamente correctos y con fundamento jurídico sólido, y no reducirse únicamente a un tema de crueldad animal.
La organización explicó que se trata de una tradición cultural con reglas propias, un marco normativo específico y un ecosistema que depende del toro de lidia, el cual genera empleo, arraigo social y equilibrio ambiental en diversas comunidades de Hidalgo.
La AMET destacó que la tauromaquia no es un simple espectáculo, sino un sistema productivo completo que sostiene familias y fortalece el tejido social. Advirtió que su prohibición provocaría la desarticulación de ganaderías, empleos y actividades relacionadas, afectando directamente la economía y la identidad de la entidad.
En el aspecto legal, la asociación aclaró que el maltrato animal solo se configura cuando existe daño injustificado fuera de las normas, y que las corridas de toros operan bajo regulaciones estrictas que sancionan cualquier exceso.
Asimismo, subrayó que la Constitución Mexicana obliga a ponderar derechos culturales y de libertad, y que recientes criterios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) evitan prohibiciones absolutas sin un análisis integral.La AMET también rechazó aplicar la NOM-033 (norma de sacrificio sanitario) a los espectáculos taurinos, al considerar que se trata de una invasión de competencias, y advirtió que ideas como la reconversión de ganaderías podrían violar derechos como la propiedad privada y la libertad de trabajo.
Finalmente, la organización enfatizó que la tauromaquia es una tradición viva que ha dado identidad y sustento a generaciones en Hidalgo, por lo que cualquier decisión debe considerar su impacto completo en la sociedad y no responder solo a posturas coyunturales.



